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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

viernes, 30 de julio de 2010

Incautos, los partidos políticos nos seguirán engañando/ Por Juan J. Torres ópez



Incautos, los partidos políticos nos seguirán engañando
"...Y encima nos roban a manos llenas y se ríen de todos nosotros. Es la DICTADURA DE LOS PARTIDOS POLÍTICOS..."


Por Juan José de Torres López

Vaya por delante que no soy ni abogado ni licenciado en Derecho pero tengo la experiencia suficiente en tratar con políticos para saber que, al final, TE ENGAÑAN. Tras el esperado resultado de Cataluña las reacciones no se han hecho esperar y me temo que los representantes de todos los sectores taurinos siguen engañados. Para intentar hacerme entender voy a hacer un relato de lo acontecido hasta ahora y para ello empezaré por el resultado final.

Lo que ha acontecido es el producto de una sociedad aborregada que entiende la libertad como el hecho de poder elegir periódicamente a sus DICTADORES. Producto de esta manera de pensar se ha llegado al absurdo de que una clase política viva como reyes a costa de todos nosotros; les pagamos sueldos millonarios, dietas, móviles, secretarias y, no contentos con ello, les acondicionamos recintos lujosos para que se encuentren cómodos y tengan tiempo de producir normas y mas normas contra los que los votamos. Hace pocos días se ha conocido el hecho de que de todos los poderes públicos ha emanado ¡¡700.000 folios de normas¡¡. Y encima nos roban a manos llenas y se ríen de todos nosotros. Es la DICTADURA DE LOS PARTIDOS POLÍTICOS. Son pocos los que entendemos que la libertad no nos viene dada y que hay que luchar afanosamente, día a día, para que no nos la quiten. Por eso, el resultado de la LIP contra España se venía venir.

No se casi nada de leyes pero en el año 2000, cuando pocos sabían lo que era una Ley de Iniciativa Popular, fui uno de los promotores de una que consiguió 1.500.000 (un millón quinientas mil) firmas. Antes de su tramitación tuvimos reuniones y más reuniones con la clase parasitaria que por entonces se burlaba de la sociedad española pariendo leyes en el Parlamento nacional y TODOS, sin excepción, NOS ENGAÑARON.

El caso más alucinante vino del ala más progresista -¿por qué le llamaran progresistas a las ideologías que más dolor y daño han producido a la humanidad en toda su historia?- del Congreso: IZQUIERDA UNIDA. A las dos de la tarde nos prometieron que votarían a nuestro favor y a las cinco se abstuvieron. Por eso, cuando se presentaron la firmas suficientes para poder tramitar la iniciativa catalana contra los toros ya sabía que todas las negociaciones de la MESA DEL TORO, de LA PLATAFORMA y de quién fuera a convencer a los parlamentarios acabarían como han acabado: EN FRACASO.

El ejemplo más claro es de DAVID PÉREZ, que pocos días antes en un chat en Burladero.com tenía la desvergüenza de decir “Algunos utilizan los toros para hacer confrontación política”. Si tuviera un mínimo de dignidad abandonaría su escaño, pero ¿entonces de que iba a vivir? El tal Pérez se ha hartado de viajar a costa de las instituciones taurinas pero está claro que ha sido la cara amable del PSC para engañarnos a todos. Y es que desde el principio se ha equivocado el camino –aún reconociendo el extraordinario esfuerzo de todos- porque se ha intentado defender la Fiesta desde el punto de vista económico, ecológico, incluso filosófico. Sin negar que todos ellos son válidos (para perder el tiempo) está claro que ha habido un error de diagnóstico porque el asunto es estrictamente político y a la política le importa poco la historia y la filosofía, sólo le interesan los votos…para vivir del cuento.

¿Y a partir de ahora qué? En esta página se recoge un artículo publicado en ABC por el abogado Joaquín Moeckel titulado
Inconstitucional de pitón a rabo que vuelve a repetir los mismos errores: CONFIAR EN EL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL Y EN EL PP; es decir CONFIAR EN LOS POLÍTICOS. Me explico:
Aboga el letrado sevillano por dos caminos: Uno, presentar recurso de inconstitucionalidad basándose en los consabidos argumentos de considerar a los toros como patrimonio cultural, artístico y monumental. Algo que no está escrito en ningún lado sino que sólo se deduce de hechos como que a los toreros se les conceden medallas de las Bellas Artes y cosas parecidas; y dos, que en cuanto se produzca la modificación de la Ley de protección de animales, se puede presentar una recurso de inconstitucionalidad. Bastaría con 50 diputados o senadores –por cierto ¿qué ha hecho la Asociación Taurina Parlamentaria en todo esto¿- y confía en Rajoy para que presente, al igual que hizo con el asunto del aborto, dicho recurso. Tras ello, dice que cabría solicitar la suspensión cautelar de la prohibición, en caso de que fuese necesario. Toma ya. El Sr. Moeckel no ha escarmentado y lo fía todo a un Tribunal en manos del poder político y al partido de la oposición. Cae, por tanto, en el mismo error de siempre: confiar en los que por norma MIENTEN.

Mientras tanto, anda Rajoy prometiendo que planteará una Proposición de Ley para que se considere a los toros como Patrimonio Cultural; ¿alguien se lo cree? Yo me apuesto con quien quiera lo que quiera a que con su estratega Arriola hará los cálculos necesarios de los votos que le puede aportar esta historia y de cuantos apoyos de otros Partidos dejará en el camino para cuando sea menester y que, al final, a lo máximo que llegará es a una Proposición NO de Ley con el único objetivo de acorralar al PSOE y que quede reflejada su posición en las Actas del Congreso. Pura estrategia política.

¿Y el TC? Alguien piensa que hará lo contrario de lo que le diga ZP que anda buscando apoyos en CiU para sacar los presupuestos del año que viene y seguir hundiendo a España? Zarandajas. Sólo cabe elegir el camino de la auténtica LIBERTAD: la LIP contra los toros nace de un problema político, del separatismo contra España, contra sus ritos.

Los taurinos no tenemos que convencer a nadie de que los toros no son tortura, ni esgrimir argumentos filosóficos ni éticos sino tener claro que son el rito español por excelencia y los políticos no pueden legislar contra él y que no pueden estar continuamente haciendo normas sobre todo lo que se les ocurre porque hay un límite: Y ESE LÍMITE LO TENEMOS QUE MARCAR NOSOTROS. ¿Cómo, obligándoles con sus propias armas, haciendo que se pronuncien contra los toros…o que definitivamente nos dejen en paz, pero que sepan que les va el poder en ello.

No podemos confiar en ningún partido político ni en el TC sino que tenemos que ser los ciudadanos –millones de españoles que amamos los toros y aquellos que aún sin ser taurinos sean auténticos defensores de la libertad- los que nos dirijamos al Parlamento con un mecanismo legal que la MESA DEL TORO ya conoce porque en su día se lo propuse -y que no voy a desvelar ahora por motivos procesales-, y que se ampara en UN DERECHO FUNDAMENTAL los que con esfuerzo –el esfuerzo que exige luchar por la libertad- OBLIGUEMOS al Parlamento a hacer los que les exijamos.

Si confiamos otra vez en ellos… en dos generaciones –unos 30 años según Ortega- terminarán con los toros.
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¡Cuidado con las carteras!