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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

lunes, 31 de marzo de 2014

Réquiem por Burgos: engordar para morir / Por Pedro Javier Cáceres


"...El ayuntamiento de Burgos, o mejor dicho su melifluo alcalde y partido en el gobierno local (PP), dio una penosa imagen cobardica en el caso Gamonal ..."

Réquiem por Burgos: engordar para morir
  • Tan sólo un empresario que en 20 años no ha cambiado de sociedad y sí cumple con el precepto exigido de experiencia y, sobre todo, con lo de "tacha de gestión".Se llama Carlos Zúñiga, en Gijón -por cerca de 15 años- pueden dar informes de ello, toreros y ganaderos también; y la afición.
Pedro Javier Cáceres              
La vida del guarro, con perdón.
El ayuntamiento de Burgos, o mejor dicho su melifluo alcalde y partido en el gobierno local (PP), dio una penosa imagen cobardica en el caso Gamonal cediendo sin la más mínima firmeza, aunque fuera una pose, ante el chantaje de la violencia callejera y que ahora está teniendo consecuencias más allá de la capital burgalesa por aquello del mal ejemplo.

Este precedente de un alcalde y concejales afines con dodotis hacía presagiar que el debate sobre su plaza de toros (que si no reunía las mínimas condiciones de seguridad, que sí pero no a la construcción de una nueva por mor de la crisis...) no iba a ser más que otra disentería; ética, en este caso: no dar la cara como responsables de acabar con "los toros" en Burgos y ceder el "honor" al sepulturero de guardia mediante concesión, en este caso, nada sospechosa.

El proceso de admisión de candidatos pasándose por el "arco de la desvergüenza" los preceptos de experiencia y , sobre todo, la llamada "tacha de gestión"; el ocultismo a la hora de conocer las ofertas (tanto en la apertura del acto como después del "pucherazo"); las peligrosas relaciones amistoso-sentimentales-comerciales entre los guionistas y protagonistas -con sus actores secundarios, tan importantes como la cabecera del cartel-; y la posible factura de silencio de muchos (algunos grupitos de aficionados y taurinitos locales incluidos) por "cositas" pasadas hacen que esta película de humor negro deje el futuro de "los toros" en Burgos a los pies de los caballos.*

La pena de todo esto es que no ha habido reacción, como en Gamonal, pero de forma cívica, por parte de los presentes y futuros damnificados de una chapuza que como consta en los precedentes de Valencia, Alicante, Coruña, etc. no siempre sale gratis.
El problema de la lentitud de la Justicia es que pierde su esencia de ejemplaridad y disuelve responsabilidades.
También pasa que el pagano, el contribuyente no se entera por falta de información o publicidad y se pierde en la perspectiva del tiempo; pasa, y si pasa se le saluda y punto. ¡Otra que te meto, Aniceto!

No se si existe la posibilidad de compatibilizar la supuesta querella anunciada por la empresa atropellada respecto de la Institución con otras individualizadas hacia los perpetradores; que no son solo políticos. Porque otra de las paradojas de este estado de corrupción que asola a nuestra España es que el ciudadano solo tiene ojos para el escaparate sin echar cuentas a los tramoyistas que además se perpetúan, con sus vicios, en la poltrona por su condición de funcionarios sin tener que pasar el filtro de las urnas.
Si los más de cien millones, de las antiguas pesetas (cerca de doscientos en Valencia) o cincuenta, que han salido de los bolsillos de los contribuyentes de la provincia de Valencia, del municipio de Alicante o Coruña hubieran sido prorrateados entre los patrimonios de políticos y técnicos responsables creando jurisprudencia es posible que la trama burgalesa, como en su día la palentina (con los mismos licitadores en liza ¿quién será la mano negra en Castilla-León?), se lo hubiera hecho mirar antes de obrar...Y lo de obrar denle ustedes la acepción del diccionario que quieran, incluso la afecta al caso Gamonal.

Pero hay más culpables en que este descalzaperros sea moneda de uso común.

El ciudadano que no es consciente que están jugando, en presente y a futuro, con su dinero.
La oposición política que mira para otro lado porque además que en "todos sitios cuecen habas" están locos por terminar con los toros, donde sea.

Más lamentable resulta el papelón de la ANOET (la asociación de empresarios taurinos) cada vez más mirándose al ombligo de los que constituyen el núcleo duro. Así, no se quejen de las dificultades económicas de sostenerla, la falta de asociados o la morosidad de parte de los que se ven continuamente avasallados y desprotegidos.
También las diferentes agrupaciones de profesionales que no tienen suficiente con lo experimentado en sus carnes con estos "inventos" sino que por omisión, pasotismo, dejadez o no asumir compromisos miran para otro lado creyendo que no va con ellos.

Posiblemente concluido el próximo "San Pedro" haya que lamentar un nuevo obituario de una plaza y una feria sin que nadie se haga responsable de sus restos.
Lo peor es que nadie los buscará y todo quedará en un lamento tan colegiado como cómplice.
En esto del toro las "velas" no tienen "palos" identificados que las aguanten.

Tan sólo un empresario que en 20 años no ha cambiado de sociedad y sí cumple con el precepto exigido de experiencia y, sobre todo, con lo de "tacha de gestión".
Se llama Carlos Zúñiga, en Gijón -por cerca de 15 años- pueden dar informes de ello, toreros y ganaderos también; y la afición.

¡Ah! claro, que Zúñiga no ha sido empresario de Zaragoza y Alicante... ¡Acabáramos!

*Para más información ver "programa de mano" y consultar currículos de los licitantes.

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