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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

miércoles, 28 de enero de 2015

Acho cumple el viernes respetables 249 años / por PABLO J. GÓMEZ DEBARBIERI




La Plaza de Acho cumple un año más. No hay plazo que no se venza. Dentro de 52 semanas ¿se habrá hecho algo por el monumento vivo que es Acho o lamentaremos la dejadez y desidia de las autoridades y su propietaria?

Acho cumple el viernes respetables 249 años


Piense usted cuántos escenarios para eventos y espectáculos superan el cuarto de milenio y siguen aún en uso. Son muy pocos y varios de ellos son plazas de toros. El coliseo romano de Nimes, las arenas de Arles, la Plaza de la Maestranza de Sevilla, la de la Misericordia de Zaragoza y otras más pequeñas, pertenecientes a la Unión de Plazas Históricas. Algunos teatros romanos en Europa y el norte de África que se utilizan eventualmente –la mayor parte de ellos en España− y algunos pocos edificios históricos vivos en el resto del mundo, como ciertos corrales de comedias. Pare usted de contar.

FOTO: JOSÉ ÁLVAREZ BLAS

JOYA MILENARIA. 
Acho refulge en medio de la moderna ciudad, a punto de cumplir un cuarto de milenio; vive al ritmo del siglo XXI y palpita con la pasión de aquellos que siguen disfrutando de una plaza hermosa e imponente; debe ponerse en valor y cuidarse como la joya que es.

Pues sí, en nuestra ciudad, la venerable y hermosa Plaza de Acho, con una arquitectura armónica e impactante en su sencillez, es uno de aquellos escasos y raros escenarios históricos vivos. Lima tiene ese peculiar privilegio, pero ni sus alcaldes provinciales −hoy Luis Castañeda Lossio−, ni los distritales del Rímac −actualmente Enrique Peramás Díaz−, ni su propietaria, la Sociedad de Beneficencia de Lima (SBLM) −presidida por un hombre de confianza del alcalde Castañeda, Martín Bustamante Castro−, parecen acordarse de ella, salvo para cobrar la renta que produce y los impuestos que genera. Piensan que es una vaca a la que hay que ordeñar, pero sin darle a cambio ni cuidado ni alimento. Dirán que el alcalde Castañeda y el señor Bustamante acaban de asumir sus cargos. Cierto, pero Luis Castañeda no hizo nada por Acho y su entorno urbano en sus anteriores períodos como alcalde (en total, siete años, de 2003 a 2010).

GRABADO DEL EX MUSEO BERCKEMEYER
A FINES DEL XVIII. Acho perdura en el tiempo, a pesar del contraste de lo que era y es hoy el Rímac.

El deteriorado entorno urbano del Rímac

El Rímac es un distrito en abandono permanente y consuetudinario. Ubicado a escasos metros del Centro Histórico de Lima –solo con el Río Rímac de por medio−, con un acervo histórico similar y con numerosos monumentos con varios siglos de antigüedad, podría ser una joya cuidada y un atractivo y agradable polo turístico; ello reportaría además, beneficios tangibles y bienestar a sus pobladores. Por el contrario, la zona histórica del Rímac, es una extensa ruina, insegura, abandonada y tugurizada, donde evidentemente, la vida diaria no puede hacerse dentro de mínimas condiciones de bienestar. Allí, esos monumentos −cual gemas que refulgen sobre el fango− claman al cielo por la inacción de las autoridades responsables de semejante incuria.

SERVICIO AEROFOTOGRÁFICO NACIONAL
ACHO 1943. Día de corrida, hace 72 años; aún no se había remodelado la plaza ni habilitado el actual atrio de Sombra.

Breña versus el Rímac

Hace unos años, Breña, distrito colindante con el sur del Centro de Lima, era una zona urbana deprimida, cuyo valor del suelo estaba depreciado. Allí, no existen monumentos, ni zona histórica, ni esperanza de convertirse en un sitio turístico. Pues de 2003 a 2013, Breña se ha revalorizado y se han desarrollado varios proyectos de vivienda modernos. Hoy, el valor del suelo en Breña vale −al menos− un 30% más que en el Rímac.

¿Por qué el Rímac, con el potencial turístico que posee, con su historia y sus monumentos, sigue siendo el patito feo de Lima?

Alguien podría decir que lo que se edifique en el Rímac debe respetar fachadas históricas, que la zonificación no permite edificios que superen las cuatro o cinco plantas (tras las fachadas que deben conservarse) y que a eso se debe su permanente y dolorosa desvalorización. Falso. Barranco, al sur de la ciudad, ha sabido convivir con limitaciones semejantes y es hoy una zona urbana agradable, donde la gente va a comer, beber, divertirse y adonde muchas personas anhelan vivir.

Habrá pues, que mirar y apuntar a las autoridades provinciales de Lima y distritales del Rímac. Otros podrán decir que la anterior administración municipal de Lima hizo en 2014 ciertas obras en el Rímac; cierto, pero no pasaron de ser una deficiente lavada de cara.

ELABORACIÓN PROPIA
DESARROLLO DIFERENCIADO. Breña, otrora distrito deprimido, hoy revalorizado, frente al Rímac, depreciado patito feo de Lima.

Cuenta regresiva

Los particulares interesados en el tema y los Patronatos de Lima y del Rímac deberían tomar la iniciativa y forzar a que los alcaldes de Lima y del Rímac los sigan a remolque. ¡El mundo al revés, pero bueno, qué se le va a hacer! Solo quedan 52 semanas para que Acho cumpla 250 años. Esta semana –el viernes 30− empieza la cuenta regresiva. Esperemos no tener que lamentarnos y ver, dentro de un año, que nadie movió ni un dedo y que la celebración del cuarto de milenio de Acho sea solo un conjunto de lamentos y discursos conmemorativos con vanas promesas que todos sabremos que no se cumplirán.

ELABORACIÓN PROPIA
INDISPENSABLE. Inmuebles (sombreados en rojo) que deben expropiarse para restaurarse e integrarse al conjunto monumental de Acho.

FOTO: PABLO JAVIER GÓMEZ DEBARBIERI
REPARACIÓN URGENTE. Históricas arquerías de Acho, necesitan ser puestas en valor cuanto antes, para no perderlas definitivamente.