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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

martes, 27 de enero de 2015

Las cosas de palacio van despacio…/ por Álvaro Rodríguez del Moral



"...Sevilla: muy pocas cosas que contar aún. “No me han llamado todavía. A ver si cuando lo hagan va a ser tarde…”. Son palabras de Enrique Ponce y corresponden a unas declaraciones vertidas en la madrugada del lunes al programa ‘Los Toros’ de la cadena SER..."


Las cosas de palacio van despacio…


La Feria de Abril sigue envuelta en demasiados silencios y escasas certezas. Nada se sabe de Valencia y en Castellón se ha cerrado el paso de la juventud. Mientras tanto, todos esperan el maná de la FIT

Sevilla: muy pocas cosas que contar aún. “No me han llamado todavía. A ver si cuando lo hagan va a ser tarde…”. Son palabras de Enrique Ponce y corresponden a unas declaraciones vertidas en la madrugada del lunes al programa ‘Los Toros’ de la cadena SER. El maestro valenciano se refería a la negociación con la empresa Pagés certificando que el anclaje de los hombres G -con la excepción de Manzanares y el previsible acuerdo con Morante que ya andaría en curso- sigue pendiente de demasiados flecos. Está claro que Ponce, que el pasado año hizo un esfuerzo titánico para poder estar en Sevilla después de la tremenda cornada sufrida en Fallas, anda un pelín mosca. Se había especulado que podía entrar en Resurrección pero su indisimulado enojo viene a remachar un mismo clavo: la cosa está más parada de lo que debería. 

En el mismo programa nocturno, Manolo Molés aseguraba que las negociaciones con El Juli sí están en marcha. Es lo que se venía asegurando en los cenáculos mejor informados desde hace ya tiempo. Esas conversaciones revocarían la intoxicación informativa que envenena las redes negando la inclusión del madrileño en el abono sevillano, sin que sepamos que oscuro interés persigue verlo excluido de Sevilla. Es una circunstancia que su flamante apoderado, Luis Manuel Lozano, no contemplaría más allá de los tiras y aflojas habituales y las exigencias del madrileño. El veterano comunicador iba más allá aventurando que la corrida de Garcigrande se habría convertido en el oscuro objeto del deseo de los tres grandes. Morante, el propio Juli y Manzanares habrían puesto sus miras en ese encierro que podría adaptarse como un guante al color y el oropel del Domingo de Resurrección, que recuperaría su argumento habitual después del plan B del año pasado. Pues ya veremos…

De la FIT, y dos ferias muy ralentizadas. Mientras tanto, las tribus del toro van encajando poco a poco las nuevas fronteras del negocio. Todos saben dónde y cómo empezará a fluir la manteca y seguramente habrá pocos osados dispuestos a jugar con las cosas de comer. A algunos aún les dura la mueca o sonrisa que pusieron a las cámaras en la presentación del invento. Pero aún falta por saber que hay detrás del humo, las bengalas y las odas declamadas por monsieur Casas en la Academia de Bellas Artes junto a su socio Cutiño y el nuevo chérif del condado. Ya hablamos de las posibles bondades del nuevo eje taurino y ahora resumimos todos sus peligros en una pregunta única: ¿Quién no esté con ellos estará contra ellos? Ya la iremos contestando. Mientras tanto ya se aventura que Matilla –siempre en la sombra y acomodándose a las situaciones- habría llegado a algún tipo de ‘entente cordiale’ para convertir a Manzanares en partenaire de Morante. Algunos hablan de un nuevo G-3 que contaría con Talavante de artista invitado. Esos mismos quieren dibujar un G-2 alternativo con Perera y El Juli, a los que quieren meter en un búnker a la vez que les revisten de un papel numantino que posiblemente tenga que ver muy poco con la realidad. ¿Seguimos hablando de intereses creados e intoxicación informativa? ¿Por qué se insiste en que el extremeño y el madrileño no estarán en Sevilla? Seguramente hay interesados en que no se resuelva nada…

Pocas novedades. Sin solución de continuidad, la temporada está empezando a engrasar su maquinaria sin demasiado entusiasmo. El anuncio o argumento de las primeras grandes ferias del calendario -hablamos de Abril y Fallas- sigue demorándose más de lo deseable y en el caso valenciano sigue sin rubricarse la concesión de la plaza a don Simón y su tropa. En Castellón han decidido encerrar la imaginación con llave. Cosas de la casa. Se ha optado por un ciclo con tan pocas sorpresas como escasos riesgos. Sobran nombres quemados y faltan puestos para jóvenes con auténtica proyección junto a las grandes figuras, que también tienen su cuota de responsabilidad, ¿no? La negativa a abrir plaza se ha convertido en un argumento ajado que no justifica la pretensión de romper un uso inmemorial que resuelve muchos más problemas de los que crea. Abríguense, que hace frío.

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