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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

lunes, 26 de enero de 2015

Sin noticias de Valencia (Fallas) / por Pedro Javier Cáceres




Sin noticias de Valencia (Fallas). Vamos que ni siquiera tiene empresario oficial. Punto. La Diputación sabrá a que juega.


Pedro Javier Cáceres
Y pocas son las que trascienden de Sevilla.

Sí que pinta bien, o al menos mejor que el año pasado, pero que esta es la fecha en que la empresa está atascada en las negociaciones de las figuras habladas.

¿Motivo? Lo de siempre las corridas a elegir y quien lo hace primero.

Garcigrande, Victoriano, Juan Pedro e incluso El Pilar son la piedra filosofal que les instala en el laberinto.

Todo apunta que el Domingo de Resurrección no tendría problema pues la que apetecen Manzanares, El Juli, Morante (el orden no es caprichoso) satisfaría de una tacada a los 3.

El problema surge en pre feria y farolillos donde la empresa pretende abrir, lógico, carteles y se encuentra con el “muro de las lamentaciones”.

Y ustedes se preguntarán ¿es que van a estar los 3?. En principio sí, y de hecho se está negociando.

¿Perera y Talavante? Se les va a llamar y con preferencia. 

Al tiempo Ponce, y a partir de ahí, o paralelamente, a triunfadores anteriores o toreros a los que en circunstancias límite como las del año pasado haya que agradecer servicios prestados. Ese parece ser el escalafón negociador.

¿El porqué de todo esto?

Porque es lo hablado con “el hombre bueno” que fue poniendo de acuerdo a las dos partes en conflicto.

Sencillo: yo abandero la reentré en Sevilla a condición que haya una mínima disculpa, suficiente, y que se llame a todos.

A partir de ahí que se arreglen unos u otros por cuestiones de ganaderías, fechas, carteles es circunstancia ya sabida año tras año.

Lo importante es que el asunto se ha desbloqueado y cara a esta feria de Abril 2015 Sevilla vuelve atener otro color especial. Ahora que no lo jodan los caprichitos de unos y otros sobre quien ha sido llamado a escoger primero y aferrarse a las ganaderías de cabecera.

Ahí es donde el “hombre bueno” se puede enfadar y “vuelta la burra al trigo”.

El “hombre bueno” ha arreglado ya más de un conflicto y contenciosos con resultados beneficiosos para la tauromaquia : “la unión –aún de irreconciliables enemigos- hace la fuerza”; ejemplos nítidos los hay.

La paradoja. “el hombre bueno” para casi todo el taurinismo ( y taurineo) pasa por se muy malo.

¡Qué sabe nadie!