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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

viernes, 30 de octubre de 2015

Políticos ateos / por Rafael Comino Delgado



"...los políticos emergentes en España, hablamos de Albert Rivera, Pedro Sánchez y Pablo Iglesias, se declaran ateos, para mí, razón más que suficiente para no votarles..."

Políticos ateos

Rafael Comino Delgado
Catedrático de la Universidad de Cádiz
Según he leído, los políticos emergentes en España, hablamos de Albert Rivera, Pedro Sánchez y Pablo Iglesias, se declaran ateos, para mí, razón más que suficiente para no votarles, pero no por ser ateos, pues eso es, en mi opinión, secundario (cada uno puede creer o no y además los sentimientos religiosos deben respetarse), sino porque no conozco a nadie medianamente inteligente (no confundir inteligente con listo) que sea ateo, pueden ser agnósticos, pero si de verdad son ateos, el asunto es para tomárselo en serio. 

Hago énfasis en este punto porque me consta que algunos dicen que son ateos para dar a entender que son muy progresistas, digamos para presumir, pero en realidad no lo son. Claro que también los hay que no saben la diferencia entre ser ateo y ser agnóstico. Bueno, sea como fuere yo no daría mi voto a un ateo porque creo sinceramente que su inteligencia no le permitiría dirigir, con acierto, un país como España, y la verdad no están la cosas como para que venga cualquier estulto embaucador a mandarnos.

Seguramente algún lector, de este artículo, ya habrá montado en cólera y estará pensando : ¡pero este señor que se cree, como no va a haber ateos muy inteligentes!. Tranquilícese, respire hondo; lleva Vd. razón, puede haber alguno, pero muy pocos; lo que pasa es que ese que Vd. conoce, que es muy inteligente, al mismo tiempo que ateo, miente o está confundido, no es ateo, es agnóstico. ¿Me va comprendiendo?.

Miren Vds. una cosa es negar rotundamente la existencia de Dios, es decir ser ateo, y otra muy diferente es no comprender la existencia Dios, lo cual si puede darse en personas muy inteligentes, y de hecho se da frecuentemente.
Una persona inteligente se pregunta muchas cosas, entre ellas sobre la existencia de Dios, queriendo entenderlo, pero no se puede entender a Dios, que es infinito, por una mente finita, que es la del ser humano. Así pues, para la mente humana resulta imposible probar la existencia de Dios con toda seguridad, lo cual produce una gran angustia vital, y se acaba siendo agnóstico, por falta de Fe. Al respecto quiero citar a San Agustín: "Si pudiste comprender algo, te ha engañado tu imaginación. Si pudiste comprenderlo , no es Dios. Si verdaderamente se trata de Dios, no lo comprendiste". 

Esto le ha ocurrido a muchos grandes genios, como por ejemplo Albert Einstein, que vivió siendo agnóstico, pero es posible que muriese siendo creyente, de hecho dijo: "Cuanto más estudio la materia más creo en la existencia Dios"; "La Religión sin la Ciencia estaría coja y la Ciencia sin la Religión estaría ciega y coja";"El hombre encuentra a Dios detrás de cada puerta que logra abrir la ciencia". 

Otro gran científico, el astrofísico británico Arthur Stanley Eddington dijo: "La Física moderna nos conduce necesariamente a Dios, no nos aleja de Él", y afirmó rotundamente: "Ninguno de los inventores del ateísmo era científico. Todos eran filósofos muy mediocres". Podría citar muchos más grandes científicos, grandes genios, que se han pronunciado sobre este tema de forma similar, pero solo haré una última cita, que me parece muy acertada, la de Francis Bacon, filósofo y político inglés: "Un poco de Filosofía conduce al ateísmo, pero la Filosofía profunda lleva al hombre de nuevo a la Religión". 

Efectivamente, creo que estos políticos emergentes han estudiado Filosofía durante una tarde (igual que Zapatero estudió Economía), y ya se consideran verdaderos genios del pensamiento.

Decir que se es ateo, es decir que se está seguro de la no existencia de Dios, lo cual nadie ha podido demostrar, es una temeridad, propia de una mente no muy clara, si es que no engaña al decir que es ateo. Desde que el mundo es mundo se está intentando demostrar la no existencia de Dios y aún no lo han podido lograr. Al respecto San Agustín decía: "Nadie niega a Dios sino aquel al que no conviene que Dios exista" (sería el caso de políticos populistas para conseguir votos).

Naturalmente podrán decirme que también es propio de mentes poco claras creer en Dios, porque nadie ha podido demostrar rotundamente su existencia. No es lo mismo ni mucho menos. Explicar la diferencia me llevaría mucho espacio y tiempo (por ejemplo analizar y comentar las cinco vías de Santo Tomás de Aquino), por eso solo les voy a traer una cita del gran científico judío, que a los 60 años se convirtió al cristianismo, Allan Sandage y que, entre otras cosas, calculó la edad del Universo en unos 14.000 millones de años: "El mundo es demasiado complejo, y sus partes están demasiado interconectadas como para que todo se deba al azar". Efectivamente, ¿cómo explicamos la existencia del Universo, y todo lo que ello significa, sin un ser superior, creador, omnisciente y omnipotente, es decir Dios. Aun así hace falta la Fe para creer, y al respecto el permio Nobel de Física de 1923, Robert A. Millikan decía: "A mi juicio jamás se encontrará una verdadera contradicción entre la Fe y la Ciencia".

A las personas que están seguras de todo, sin haberlo comprobado antes y, además, exigen un Dios comprensible por ellos, a su medida, entiendo que les falta humildad y les sobra soberbia, y precisamente por ello son enormemente peligrosas. ¡Repásese la Historia! 

En definitiva, me parece que ser ateo no es inteligente, y decir que se es sin serlo es una estupidez, no obstante mi respeto para los que así actúan.