la suerte suprema

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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

lunes, 21 de agosto de 2017

Festival de Membrilla. Miguel Tendero y Colombo cortan dos rabos a los “santacolomas” de La Quinta



Un novillero de alta alcurnia por dominio y saber estar. La estocada fue suficiente para los máximos trofeos. La espada le impidió cortar orejas en su segundo.


Miguel Tendero y Colombo cortan dos rabos
 a los “santacolomas” de La Quinta

Más de media entrada en el coso portátil de la localidad ciudadrealeña; Eugenio de Mora no tuvo opciones y fue ovacionado.

Eugenio de Mora perdió en el primero los trofeos al caer la espada muy baja. Su faena en su corte artístico donde los de pecho fueron marca de la casa. En su segundo, escuchó palmas tras fallar a también a espadas en una faena donde predominó el toreo en redondo y sus poderosos pases de pecho.

Dos orejas del primero paseó Miguel Tendero en una gran faena por ambos pitones donde destacaron dos series al natural de gran trazo y temple, bien rematado atrás. Los adornos y un gran volapié para dos orejas con petición de rabo no atendida. Miguel Tendero cortó el rabo a su segundo. Bien toreó de capote, toreando de forma inteligente por ambas manos y unos circulares invertidos completos.

Un rabo paseó al tercero Colombo en una compacta labor desde las verónicas, de un trazo impecable, así como el quite por chicuelinas de calidad extrema. En banderillas anduvo solvente a excepción del segundo par mal reunido. La faena fue un compendio de dominio en el temple en la forma de andar y en la resolución de las suertes. Un novillero de alta alcurnia por dominio y saber estar. La estocada fue suficiente para los máximos trofeos. La espada le impidió cortar orejas en su segundo.

--FICHA DEL FESTEJO
Plaza de toros de Membrilla, Ciudad Real. Más de media entrada en el coso portátil.

Novillos de La Quinta.

Eugenio de Mora, ovación y palmas.
Miguel Tendero, dos orejas y dos orejas y rabo.
El novillero Jesús Enrique Colombo, dos orejas y rabo y ovación.

Un gesto incompleto / Por Rafael Comino Delgado


Antonio Ferrera

Una vez más, en España, una minoría, radical, incívica, intolerante, montaraz, inútil, llena de odio, impone su criterio sobre la mayoría que respeta las normas de convivencia civilizada. Es lo que muchos políticos ineptos, incapaces, mal nacidos, llevan años sembrando, pero no deben olvidar que "el odio es la cólera de los débiles y la venganza de los cobardes". 

Un gesto incompleto

Rafael Comino Delgado
AplausoS
Sucedió en la corrida celebrada en Bilbao el pasado día 20 de agosto. El maestro Antonio Ferrera, que había estado muy bien en su primer toro, en el que perdió la oreja por la espada, decidió banderillear a su segundo utilizando banderillas con la bandera de España, razón por la cual un sector del público, creo que minoritario, le pitó, pero una mayoría le aplaudió; ante esta división de opiniones se retiró para que banderillease la cuadrilla. Para cualquier persona bien nacida debe ser humillante tener que ocultar su bandera, especialmente en su propio país.

Por ello aplaudo, sin resquicios, la decisión de usar esas banderillas, y me parece mal que otros matadores, que habitualmente las usan, al llegar a Bilbao no las saquen, pero entiendo que cada cual es dueño de sus actos (por sus actos los conoceréis), y respeto cualquier decisión. 

Sin embargo, a mí me hubiera parecido mejor que, una vez tomada la decisión de usar banderillas con la bandera de España, le pitasen o no, hubiese continuado y banderilleado al toro, naturalmente con las banderillas elegidas. Mis razones para opinar así son las siguientes:

a) Él es español y usaba los colores de su bandera.

b) Bilbao es España aunque algunos no quieran.

c) Aunque Bilbao estuviera en Australia los colores de mi bandera (de su bandera) los uso y luzco en todo el mundo.

d) Aunque algunos pitaron, otros (mayoría) aplaudieron. Al desistir de banderillear no complació a los que le aplaudieron, que querían verle con esas banderillas, pero sí a los antiespañoles.

e) Él sabía que esto podía pasar y, tomada la decisión de hacer el gesto, debió llegar hasta el final, con pitos o sin pitos.

En resumen, le aplaudo su gesto pero creo que fue incompleto, pues los que aplaudieron quedaron defraudados. En realidad dio más importancia a los antiespañoles (muchos de ellos seguro que serán proetarras) que a los que sienten los colores de España, los suyos. También entiendo que, tal vez, en aquel momento, con el corazón a 160 pulsaciones por minuto, no pensara en todo en ello. De hecho, después, en el callejón, dijo que sacó esas banderillas porque él es español y Bilbao es España, lo cual es cierto, pero los antiespañoles se salieron con la suya.

Una vez más, en España, una minoría, radical, incívica, intolerante, montaraz, inútil, llena de odio, impone su criterio sobre la mayoría que respeta las normas de convivencia civilizada. Es lo que muchos políticos ineptos, incapaces, mal nacidos, llevan años sembrando, pero no deben olvidar que "el odio es la cólera de los débiles y la venganza de los cobardes". 

Desde mi punto de vista los que pitaron ofendieron a España, a su bandera y al mismo maestro Ferrera, que es español, lo cual es injusto y la injusticia, tarde o temprano se acaba pagando.

Algunos le pidieron ocultar su bandera y él aceptó, creo que erróneamente, porque otros muchos le pedían que la luciera. No obstante le disculpo por la tensión del momento y sé que es un "tío cabal".

En otro sentido, y refiriéndome exclusivamente a su actuación como torero, creo que estuvo cumbre en sus dos toros, es decir, siguió en la misma tónica de toda la temporada.


AVANCE: RABO PARA COLOMBO EN FESTIVAL DE MEMBRILLA


Otro triunfo más de Jesús Enrique Colombo. No importa la categoría de la plaza ni del festejo. Tras sus fastuosas actuaciones en ferias y cosos de superior enjundia hoy tocaba festival en una portátil de la localidad manchega de Membrilla alternando con dos magníficos matadores de toros, y no por ello su afán ha mermado llevándose la tarde de forma contundente.

Rabo para Colombo.
Buscar adjetivos a una labor simplemente perfecta desde las verónicas de un trazo impecable así como el quite por chicuelinas de calidad extrema. En banderillas solvente a excepción del segundo par mal reunido, la faena fue un compendio de dominio en el temple en la forma de andar y en la resolución de las suertes. Un novillero de alta alcurnia por dominio y saber estar. La estocada para los máximos trofeos
(Ignacio Rubio)


Así está el toreo...



¿Alguien recuerda que el Constitucional falló a favor de la celebración de festejos taurinos en Cataluña? Con todo el alboroto desatado tras la decisión, ¿alguien recuerda que haya habido un mínimo movimiento real para que los toros vuelvan a la Monumental de Barcelona? Así está el toreo…

Así está el toreo...

Anda el mundo del toro un tanto convulso en los últimos días. La lesión de José María Manzanares dejaba cojos muchos carteles de este verano. El difuso futuro de Las Ventas, en el aire y sin comunicación por parte de Comunidad de Madrid y la empresa Plaza 1 durante casi dos meses. Pero sobre todo, el adiós de Morante de la Puebla ha hecho remover muchos lodos que llevaban tiempo acumulándose.

El adiós del torero de La Puebla del Río y sus motivos han hecho que se abra el debate, que se juzguen sus razones. Morante, un grandioso torero, ha dicho que todo se debe al volumen del toro, al hartazgo con el sistema y a las decisiones de presidentes y veterinarios.

Pero como suele ocurrir en esto del toro, nada de hacer autocrítica. Nada de mirarse al espejo y admitir la realidad. La realidad le haría ver a Morante que en los últimos tiempos su gran tauromaquia se ha espolvoreado con cuentagotas. Que sus grandiosas condiciones no han salido a flote. Morante tiene el toreo en la cabeza, en las muñecas, en su cintura, en la yema de los dedos. Precisamente por eso, y más allá de sus palmeros, hay que exigirle lo máximo.

Morante ha sido la figura de los últimos tiempos que peor ha administrado su carrera. Sin rumbo, en manos de mediocres, de arribistas o de estrambóticos personajes. Morante y sus múltiples entornos no han sabido encauzar y estructurar su presencia en las temporadas, en las plazas donde merecía anunciarse o eligiendo el ganado más adecuado.

Su actual temporada, y hasta su retirada, ha sido un reflejo de ello. Triunfos en cosos menores y un paso de puntillas en los sitios importantes. Huelva, San Sebastián y El Puerto, sus tres últimos paseíllos, demostraron que Morante estaba ya fuera de esto. Un torero de su calibre no puede salvarse por una verónica, una media suelta o un pase aislado. Morante es mucho más que un torero de arte. Morante va mucho más allá de los tópicos que le adornan.

Sólo él sabe si volverá y, si es así, cuándo, cómo y con quién será esa vuelta. Lo único cierto, es que los dos toreros de podrían marcar esta época que vivimos, José Tomás y Morante de la Puebla, a día de hoy, ni están ni se les espera. Así de duro, pero así de cierto. Su hartazgo con el ‘sistema’ les une.

Tras este adiós, la olla a presión que es el toreo ha estallado. La vuelta de Ortega Cano para sustituir a Morante en San Sebastián de los Reyes no ha sido si no una muesca más que demuestra la actual deriva empresarial de la Fiesta. El llamado ‘sistema’ vuelve a mostrar su conservadurismo y su cortoplacismo.

Que un torero de 63 años, cuyo momento en la Fiesta acabó ya hace décadas, se vista de luces para torear junto a dos de las actuales figuras del escalafón en detrimento de los más jóvenes, demuestra la podredumbre del toreo y sus gestores. Que uno de los triunfadores del año pasado en Sanse, Javier Jiménez, no vuelva a La Tercera en los carteles iniciales o coja la sustitución de Morante, deja a las claras que los intereses particulares priman muy por encima de los triunfos en el ruedo.

No se tiene nada en cuenta. La llamada revolución de los jóvenes que siempre se vende en invierno sólo vale si el joven viene respaldado por una gran casa empresarial. Y si no, que se lo pregunten a Juan del Álamo, por ejemplo. O ya veremos si a Román le vale la puerta grande en Las Ventas en el día de La Paloma. No sirve ni los méritos contraídos en la cara del toro ni lo que opine el aficionado. El aficionado… sí, el que pasa por taquilla. Ese ente al que el taurineo oficial ha tomado como su enemigo íntimo. No hay otro sector que busque en el ‘paganini’ a su más fiero contrincante. Ver para creer.

Quizá esta situación también esté provocada por este lado de la trinchera. Por culpa de la prensa. Muchas veces se escribe o se comenta más pensando en lo que vaya a decir el empresario, apoderado o torero de turno, que pensando en la realidad y en lo que ve el aficionado en la plaza o lo que éste desea. Cuestión de convivir más con el taurino en un burladero de callejón que en un tendido rodeado del sentir del aficionado.

Quizá se ha perdido el sentido crítico que debe tener la prensa taurina. El ‘ayudar’ a favor de obra con la que está cayendo ha hecho que nos olvidemos de ser un contrapoder al sistema, de hacerlos reflexionar. De remover conciencias y cambiar hábitos. Porque también es verdad que si actúas así, para ellos te conviertes en blanco de sus reproches y en un enemigo de la Fiesta.

Y todo ello, en un entorno social y político cada vez más hostil con la Tauromaquia. Baleares ha sido el último ejemplo de ello. Y aquí, más allá de un estado de opinión puntual, no se hace nada de nada. Se deja ganar la pelea y pronto a mirar para otro lado hasta que llegue otra batalla que perder. Y así seguimos.

La Fundación del Toro de Lidia no puede llegar a todo si no hay un apoyo real de todos los estamentos de la Fiesta. Y cuando digo todos, es todos. Aquí no hay intereses particulares o sectoriales. Aquí hablamos de la defensa global a todos los niveles. Quizá algo difícil de ver si no hay la suficiente formación y altura de miras que requiere la situación actual. Otro gran lastre de los actuales taurinos.

¿Alguien recuerda que el Constitucional falló a favor de la celebración de festejos taurinos en Cataluña? Con todo el alboroto desatado tras la decisión, ¿alguien recuerda que haya habido un mínimo movimiento real para que los toros vuelvan a la Monumental de Barcelona? Así está el toreo…

Ciudad ReAl. Ponce suma cuarenta y ocho toros indultados


Enrique Ponce perdonó ayer la vida a un toro de Daniel Ruiz, bautizado como «Juguetón», el indulto número 48 de su carrera tras una gran faena. El maestro de Chiva salió a hombros acompañado por Daniel Luque, en una tarde redonda, mientras que Andrés Roca Rey no tuvo fortuna.

ABC Y TOROMEDIA



'De toros en libertad' -21/08/2017
Enrique Ponce perdonó ayer la vida a un toro de Daniel Ruiz, bautizado como «Juguetón», el indulto número 48 de su carrera tras una gran faena. El maestro de Chiva salió a hombros acompañado por Daniel Luque, en una tarde redonda, mientras que Andrés Roca Rey no tuvo fortuna.


Ponce volvió a hacer historia. Tan solo uno días después de su memorable tarde malagueña en el estreno mundial de Crisol, ha vuelto a aumentar su leyenda con el indulto de un toro de Daniel Ruiz en la plaza de Ciudad Real. De nuevo la magia, la dimensión estratosférica de este torero, que ha vuelto a cautivar al público con la grandeza de su toreo. Otro indulto para su impresionante palmarés y otra página de gloria para la tauromaquia en una misma semana. Lo de Ponce no tiene fin.


El primero de la tarde no tuvo clase, embistiendo de forma temperamental. Las sabias manos de Ponce obraron el milagro y atemperaron la embestida, logrando meterlo en la muleta y darle series de enorme mérito que llegaron mucho a los tendidos. Fue una faena importante que culminó de estocada, siéndole concedida una oreja.


Al segundo de su lote comenzó por torearlo muy bien a la verónica. Este toro apuntó buena condición desde el principio y el maestro lo aprovechó para lucirse de capa, brillando en un precioso quite por chicuelinas. En la faena, y también en el indulto, fueron fundamentales las sabias manos del maestro. Suavidad, cadencia, temple, sentido de las alturas y colocación fueron las claves de la faena. Primero no lo forzó. cuidándolo y haciéndolo, pero enseguida se entregó en series con la derecha que fueron sensacionales. Ligazón, ritmo lento y belleza en los muletazos en una faena que fue creciendo hasta el infinito. Faena mágica que entusiasmó al público, dejándolo embelesado. Ponce se explayó en esta obra sinfónica, comenzando el público a pedir el perdón de la vida para el toro. Ponce no se dejó nada dentro: toreó de rodillas, hizo la poncina y se vació por completo hasta que asomó el pañuelo naranja. Indulto concedido y dos orejas y rabo simbólicos para Ponce. Otro hito más, esta vez en Ciudad Real.


Con tres cuartos de entrada, este fue el balance de la terna: Enrique Ponce, oreja y dos orejas y rabo simbólicos; Daniel Luque, cuatro orejas; Roca Rey, saludos y ovación de despedida.

¿Qué aplaudían? / por Federico Jiménez Losantos


Aplausos tras el minuto de silencio en Barcelona. | EFE
E
Cuando tras el ritual minuto de silencio por la penúltima masacre islamista en Barcelona –a las pocas horas hubo otra-, el Rey, Rajoy, el golpista Cocomocho, la antiturista Colau, los cargos de todos los poderes y administraciones, sistemas y antisistemas, hasta la CUP y sus arranes, que tras pintar en Barcelona "turistas=terroristas" se animaron, como cualquier párvulo más, a callar un momento, rompieron a aplaudir. ¿Y qué aplaudían? ¿A los muertos, a los vivos, a sí mismos, a todos, a quién?

  • ¿O es que creen los que aplaudían, aún no sé por qué, junto a los golpistas y los enemigos del turismo, que los que defienden pactar con la ETA y dinamitar España, Europa y el Capitalismo, no van a decir que en una Cataluña independiente será más fácil que el Islam deje de matar? Lo dirán y, con la ayuda de los aplaudidores, Pablenín al frente, lo harán.


¿Qué aplaudían?

En esta dictadura de guardería que padecemos, en el parvulario despótico de lo políticamente correcto, parece inútil cuestionar las muecas infantiles que han sustituido los ritos adultos de la civilización, empezando por el más importante, que es el de la muerte. Sin embargo, no hay nada más importante en la vida, sobre todo cuando te matan, que saber morir, y es evidente que en España estamos dejando de saber morir, tal vez porque nos hemos prohibido pensar el hecho de matar. Cuando el dizque ministro de Defensa Bono dijo "prefiero morir a matar" lo que realmente decía es que prefiere, por encima de todo, mentir…. y obligar a mentir a los demás. En esa mentira, que es la costumbre de vivir sin verdad, chapotea España.

El terrorismo capitalista y el Pacto Antiyihadista

Cuando tras el ritual minuto de silencio por la penúltima masacre islamista en Barcelona –a las pocas horas hubo otra-, el Rey, Rajoy, el golpista Cocomocho, la antiturista Colau, los cargos de todos los poderes y administraciones, sistemas y antisistemas, hasta la CUP y sus arranes, que tras pintar en Barcelona "turistas=terroristas" se animaron, como cualquier párvulo más, a callar un momento, rompieron a aplaudir. ¿Y qué aplaudían? ¿A los muertos, a los vivos, a sí mismos, a todos, a quién?

¿O aplaudían para no mirarse? Porque hace falta mucho cuajo para ponerse a aplaudir al lado de los tíos de la CUP que dijeron que la masacre islamista de Las Ramblas –el parvulario normalizador la ha dejado en La Rambla- era "terrorismo fascista fruto del capitalismo". ¿De Marruecos, capital Ripoll? ¿Pues y al lado de la horda podemita, que, como Monedero tras el 11S, llamó a la rebelión del islam y los oprimidos del mundo, o como Urbán, dijo que a los asesinos del Bataclan no les dejaban otra salida que inmolarse, porque "Occidente les había fallado"? Me asombra que alguien lamente que Podemos, e incluso la CUP, no sean parte del llamado Pacto Antiyihadista. ¡Si deberían prohibirles la entrada! Si los socios de la ETA van a observar y no a luchar contra el terror, será para luego chivarse.

El terrorismo como forma de nacionalismo

Pero, entre las personalidades decentes que callaron con motivo y sin motivo aplaudieron, ¿cree alguien que, pasado el momento peluche o Imagine touch de los atentados islamistas servía de algo posar como hermanitos, compatriotas o semejantes junto a los golpistas que quieren destruir España, ese Estado que el Rey y el Gobierno dicen defender?

¿Creía todavía alguien, en Zarzuela, Moncloa, Ferraz o Las Ventas, que sirve de algo posar junto a los golpistas de la Generalidad y de la CUP? Pues si creían o hacían como que lo creían (la forma de tontuna más habitual en España es hacerse el tonto hasta que, al final, ya no se discierne), ya pueden dejar de creerlo, es decir, de creerse el cuento de que, sin hacer nada, el separatismo catalán va a disolverse solito antes del 1 de octubre.

Era de cajón que si el terrorismo es una forma de publicidad política y el separatismo está en plena campaña publicitaria para la independencia, el atentado islamista (que, evidentemente, no se parece nada al 11M; sólo Bardají, como un Reinares cualquiera, encuentra semejanza o continuidad) acabaría convirtiéndose en plataforma publicitaria del separatismo. Dijo Cocomocho que relacionar nacionalismo y terrorismo era una canallada… pocas horas antes de relacionarlos y de felicitar a la policía autónoma por su brillante operación antiterrorista y a "otras fuerzas" por su colaboración. El terrorismo es la continuación del nacionalismo… por otros medios.

¿Pensó Rajoy, el Manso de Moncloa, que por aparecer junto al golpista en vez de detenerlo iba éste a enmendarse o aplazar el reto del 1 de Octubre? ¿Creyó que por ser bueno iba a convertir en bueno al malo? ¿Por no denunciar que les dijeron que pusieran bolardos en Las Ramblas y no quisieron? ¡Qué idiotas! Tres días después de la masacre y dos después del aplauso sin motivo, ¿quién está quedando peor? Evidentemente, Rajoy. Evidentemente, España. Ya ni siquiera se finge coordinación de la policía autonómica con la Nacional, la Guardia Civil o el CNI. Los Mozos de Escuadra cobran de Interior para apuñalarlo. O sea, igual que Cocomocho. Y, si se deja, la que mató a cuatro islamistas será la Pubilla del referéndum.

De Perpiñán a Casablanca

Algunos para los que, al parecer, todo el año es Navidad o, en su defecto, víspera electoral, han llegado a la brillante conclusión de que la masacre de Barcelona ha demostrado que "las cosas realmente serias son otras". Ah, pero ¿no es una cosa realmente seria la destrucción de España? "Es que se han quedado sin relato", dicen, muy postontos y posgilibobos. Bueno, pues vamos a adelantar el que podrá suscribir hasta la CUP, que tiene la ventaja de que ya se ha probado una vez con la ETA y funcionó.

Lo que el Presidente de la Generalidad en funciones Carod Rovira, alias Rovireche, pactó con el jefe de la ETA Josu Ternera en Perpiñán fue que los etarras matasen en España todo lo que quisieran o pudieran, pero no en Cataluña. A cambio, les representarían políticamente y les harían todos los favores legales e institucionales que los terroristas siempre necesitan. Y hubo escándalo y dimisión. Pero ambas partes presumen de aquel momento auroral que el Primer amigo de Cataluña, Otegui, no deja de recordar.

Vayamos, pues, al diálogo. Sustituyamos Perpiñán por Casablanca y pactemos la neutralización de Cataluña a cambio de la convivencia en paz. Que los imanes de Gerona, donde más del 10% ya es musulmán (véase la estadística actualizada anteayer por Luis del Pino) inviten a ganar el paraíso a sus yihadistas en Huesca, tan infieles que hasta quieren que les devuelvan las tallas robadas por el nacionalismo catalán. Qué fetichismo y cuánta intolerancia. De esos aragoneses, que hablan castellano, qué vas a esperar.

Pero Cataluña es otra cosa, dirán los separatistas. Dialoguemos, pactemos, rompamos juntos la estaca a la que está aún atada la gloria de Al Andalus. Algún pogromo en Gerona, por aquel judío creador de la Cábala, puede pasar, pero nada de inmolarse en la Cataluña independiente, como si fuera la intolerante España. Creemos el "Espai Obert de Fe i Diàleg" dentro del "Espai Barça". "Ustedes que pueden dialogar, dialoguen", dijo la filósofa de la SER recién despedida. A readmitirla y a dialogar. Ya veo al Colom y a su amigo el salafista echando a volar la Colometa de la Pau.

¿O es que creen los que aplaudían, aún no sé por qué, junto a los golpistas y los enemigos del turismo, que los que defienden pactar con la ETA y dinamitar España, Europa y el Capitalismo, no van a decir que en una Cataluña independiente será más fácil que el Islam deje de matar? Lo dirán y, con la ayuda de los aplaudidores, Pablenín al frente, lo harán.

Zidane, inventor del fútbol moderno / por Juan Manuel Rodríguez



Zidane tratan de hacerle daño con el plan A y el plan B aunque él se lo siga tomando a broma. Sabe que habrá minutos para todos, sin ir más lejos esta noche, y al jugador (Theo, Ceballos...) le atrae ser dirigido por un entrenador que, efectivamente, cumple lo que promete y trata a todos por igual. Y veremos más tarde que pronto cómo esa estela iniciada por Zidane es continuada por todos los clubes importantes del mundo.


Zidane, inventor del fútbol moderno

Hace algo más de un año, cuando Zinedine Zidane no dejaba de ser para el periodismo deportivo otro parche, una marioneta, un entrenador al que le mandaban la alineación por correo electrónico, un técnico de "pasado deportivo sospechoso", a mí se me ocurrió decir en Fútbol EsRadio que, por cómo manejaba el vestuario y por ese modo suyo tan echado para adelante de utilizar a todos y cada uno de los jugadores que tenía disponibles, Zizou me parecía el auténtico inventor del fútbol moderno. Risas generalizadas en el estudio, por supuesto. Un año después, y cuando Zidane acaba de conquistar su séptimo título cuando no lleva ni siquiera veinticuatro meses sentado en el banquillo más caliente del fútbol mundial, aquella afirmación ya no suena tan exagerada, ya no está tan fuera de lugar, ya no parece un despropósito.

Eso mismo se dijo de Pep Guardiola cuando empezó a conquistar títulos con el Barça, que era el inventor del fútbol moderno, y aquello no fue recibido con tanta sorpresa-indignación por el periodismo, al contrario. Pero Guardiola no hizo verdaderamente nada especial con aquel Barça salvo alinear a Messi y rodearle de Xavi, Busquets, el mejor Iniesta... Pep quiso introducir su estilo de juego en el Bayern y fracasó, y volverá a fracasar en el City porque no tiene los mismos futbolistas. Lo de Zidane es distinto. Yo no hablo de títulos, no. Seguiría diciendo de Zidane lo mismo que dije hace un año aún en el caso de que el Real Madrid hubiera ganado sólo una Champions y no dos consecutivas, como es el caso. Zidane advirtió desde el primer momento que para él todos los futbolistas eran iguales y anticipó que contaría con todos, pero, como a Pedro con el lobo, casi nadie se lo creyó.

Acaso decir que Zidane es el inventor del fútbol moderno sea un pelín exagerado, aunque no sonara tan fuera de lugar cuando se afirmó sin sonrojo de Pep Guardiola. Lo que sí sé es que Zidane está llevando hasta sus últimas consecuencias (no hay más que recordar el partido contra el Depor en Riazor, un encuentro en el que el Madrid se jugaba 3 puntos valiosísimos y en el que introdujo hasta 9 cambios con respecto al partido anterior) la utilización de toda su plantilla. Sigue habiendo incrédulos pero ya no le preguntan tanto por éste o aquel jugador. Zidane sentó a Cristiano cuando creyó que debía hacerlo. Y a Bale. Y, aunque los maledicentes le sigan apretando por ahí, también a Benzema. A Zidane tratan de hacerle daño con el plan A y el plan B aunque él se lo siga tomando a broma. Sabe que habrá minutos para todos, sin ir más lejos esta noche, y al jugador (Theo, Ceballos...) le atrae ser dirigido por un entrenador que, efectivamente, cumple lo que promete y trata a todos por igual. Y veremos más tarde que pronto cómo esa estela iniciada por Zidane es continuada por todos los clubes importantes del mundo. Sin Messi y con Mourinho enfrente, Guardiola lo tiene en chino en la Premier con el City. Sin Cristiano, Zidane haría lo mismo en Inglaterra, Alemania o Francia, estoy seguro.

¡Grande Ferrera, torero y español! / Por Paco Mora



 ¿Es lícito que una minoría de reventadores impidan el normal desarrollo de un espectáculo público, para presenciar el cual hay que pasar por taquilla? Parece que no, pero los que, por temor a manifestar su desacuerdo con los gritones, o por simple y perezosa abulia han inclinado la cerviz, en el pecado han tenido la penitencia.


¡Grande Ferrera, torero y español!

Paco Mora
AplausoS
Por culpa de un puñado de energúmenos, que pitaron y abuchearon los colores de la bandera española que envolvían un par de banderillas, el serio, educado y circunspecto público de Bilbao se quedó sin poder disfrutar del segundo tercio de uno de los mejores banderilleros del toreo actual, en el quinto toro de la tarde. Sin un gesto, impasible, pero con la contrariedad pintada en el rostro, Antonio Ferrera, que se siente torero y español, ante la ofensa a la bandera de su país renunció a poner los garapullos dándoles paso a los miembros de su cuadrilla.

La pregunta que a uno se le ocurre es la siguiente: ¿Es lícito que una minoría de reventadores impidan el normal desarrollo de un espectáculo público, para presenciar el cual hay que pasar por taquilla? Parece que no, pero los que, por temor a manifestar su desacuerdo con los gritones, o por simple y perezosa abulia han inclinado la cerviz, en el pecado han tenido la penitencia. Sin embargo, para los que solo vemos en el toreo un arte ejercido por valientes, y no opción política alguna, Ferrera creció este domingo un palmo en la segunda corrida de la Aste Nagusia de este año.

El extremeño de oro dio una tarde completa, que de haber tenido más suerte con la espada habría saldado con cuatro orejas. Porque tanto con el capote como con la muleta, y no digamos con los garapullos en los demás toros, en los que compartió el tercio con Padilla y El Fandi, fue el torero de culto que reconoce en él toda la aficionen. Su arte, suficiencia y torería brilló con luz propia, ante un corridón de toros de Torrestrella que tuvo mucho que torear. ¡Grande Ferrera! Como torero y como español. Si ayer ya te valorábamos los aficionados al noble arte del toreo en toda tu enorme dimensión, a partir de ahora te valoramos mucho más.

Mucho cemento en los dos espectáculos con que ha comenzado la Feria de Bilbao de este año. Tanto el sábado, con los dos centauros-Hermoso y Cartagena- y la amazona Léa Vicens, como este domingo con Padilla, Ferrera y El Fandi, el cemento dominó el panorama de los tendidos. Mal pinta esto, si los que van a los toros a ver torear y no a hacer política dejan que los sacerdotes de la ruina y la mentira se adueñen del espectáculo. ¿Dónde estaba ese público bilbaíno que tanto hemos respetado y admirado? Nadie ha dicho esta boca es mía…

2ª de feria en Bilbao. Gesto y gesta de Antonio Ferrera / por J.A. del Moral.




El gesto fue negarse a banderillear cuando al brindar al público el primer par adornado con la bandera española, escuchó pitos de la gradería alta y cortó por lo sano negándose a protagonizar el tercio. Con un par, dio así mentís a los españoles vascos que odian a España. Claro que los tendidos ovacionaron fuertemente a Ferrera en espectacular y justo contrapunto. Luego cuajó su segunda faena, cortando una oreja – hace años sin el inefable Matías hubieran sido dos – al muy encastado quinto toro de Torrestrella. Al segundo, también muy encastado, podría haber cortado otra de no haber pinchado antes de enterrar la espada. El de Ferrera fue el lote más agradecido del muy fuerte e incluso duro envío de los Alburejos. Juan José Padilla se fue de vacío, también por fallar con los aceros en el cuarto de la tarde. El Fandi fue el menos favorecido de la terna. Los tres espadas alternaron en banderillas en los tres primeros toros.


Gesto y gesta de Antonio Ferrera

J.A. del Moral · 21/08/2017
Bilbao. Plaza de Vistalegre. Domingo 20 de agosto de 2017. Segunda de las Corridas Generales. Tarde agradable y menos de media entrada.

Seis toros de Torrestrella, muy bien presentados y armados, fuertes y encastados en distintos grados de manejabilidad. Todos cumplieron en varas en distintos grados de bravura. Muy pronto el primero que tuvo peligro por el lado derecho. Muy encastado y franco por el lado derecho el segundo. Con muchos problemas acrecentados en el transcurso de la lidia el tercero. Cambió a mejor tras quedarse corto en su salida el cuarto. Encastadísimo con buen fondo el quinto. Se dejó sin clase alguna el sexto.

Juan José Padilla (marino y oro con remates negros): Estocada habilidosa caída y descabello, silencio. Metisaca, estoconazo que escupe y cuatro descabellos, ligera división y silencio.
Antonio Ferrera (grosella y oro): Pinchazo y buena estocada, aviso y gran ovación. Estoconazo, aviso y oreja.
El Fandi (añil y oro con remates negros): Casi entera contraria algo atravesada y descabello, ovación. Casi entera desprendida, palmas de despedida

A caballo destacaron Juan de Dios Quinta y José María González. Superior por magnífica brega de Duarte.

La anécdota de la tarde fue la descrita en la entradilla. No fue ayer la primera vez que unos cuantos sujetos, supongo que nacionalistas radicales, protestaron las banderillas adornadas con la bandera de España. Que yo recuerde, la primera fue en una de las corridas que se celebraron el primer año que acudieron a la plaza la recién estrenadas comparsas que hasta llevaban a La Marijaia al graderío alto. El ofendido fue Paquirri. Me refiero al inolvidable padre. Pero este las puso por cojones y nunca mejor dicho. Chopera padre se enfadó. Pero Paquirri terminó cortándole dos orejas al toro y unos cuantos blusas bajaron a colocarle el pañuelo azul de Bilbao. La segunda vez fueron los banderilleros de Francisco Rivera los protestados durante todo el tercio. Francisco de negó a que banderillearan con los precisos palos de la plaza. Y la tercera, la ya descrita de ayer.


Pero en esta ocasión, la mayoría de los asistentes ovacionaron fuertemente a Ferrera que fue el único triunfador de la jornada. Yo diría incluso que el gran triunfador porque, señores, este torero continúo siendo el felizmente transfigurado en estupendo interprete tras dos años fuera de combate por los percances que había sufrido. Fue el Antonio Ferrera de Sevilla y de Madrid. Solo que, en esta ocasión, los dos torazos que afrontó tuvieron mucho que dominar, mucho que poder y mucho que torear. Dicen y dicen bien que la veteranía es un grado y ciertamente que Ferrera hizo una exhibición de lidiador cuajadísim0, de diestro sabio y de torero con aroma. Claro que el perfume de ayer tarde en Vistalegre, fue de machos. Porque si a las virtudes mencionadas le añadimos la del valor auténtico, apaga y vámonos. Ayer solo puso un par muy comprometido por los adentros al alternar con Padilla y El Fandi en la lidia del segundo toro. Lo hicieron el los tres primeros como acostumbran cada vez que torean juntos, sobresaliendo el granadino que es el más lucido con los palos desde hace ya muchos años.


Pero siguiendo con Ferrera, en su primera faena tuvo que aguantar las muy prontas y muy fuertes embestidas del negro chorreado de Torrestrella. Aguantar, mandar y templar al furioso animal que, si pareció manejable, fue por como lo toreó Ferrera tocando todas las teclas que tuvo que tocar además de hacerlo completamente entregado ante un animal nada fácil. Arte añejo el suyo. Arte con sabor. con enjundia y cara torería. Fue una pena que pinchara antes de agarrar una buena estocada. Los serios aficionados bilbainos, se guardaron los pañuelos pero derrocharon palmas para el toro en su arrastre y para el torero que tuvo que saludar. Antes, cuando alguien estaba como estuvo Ferrera con este toro, la gente obligaba a dar la vuelta al ruedo. En fin, que estamos en otros tiempos.


Pero bien estuvo Antonio con el segundo toro, aun mejor con el muy bravo quinto que fue el del incidente. Tras el cual, Ferrera de dispuso a cuajarlo con tanta determinación como gesto de enfado y contrariedad. !Os vais a enterar, imbéciles¡ Y claro que se enteraron. Los de arriba y los de abajo. Una pena que la entrada fuera tan floja. El calor de las playas y en domingo con fútbol… Porque si los tendidos hubieran albergado a más espectadores, los resultados y el eco de la faena de Ferrera hubieran sido bastante mayores. Es decir, de Puerta Grande. La faena de Ferrera fue de esas que van de más a muy más. Con las dos manos y sobre todo con la derecha por redondos ligados a largos de pecho porque el animal tardeó algo por el izquierdo.


Juan José Padilla fue el Padilla de siempre, el Padilla de su vuelta que no decae en su admirable empeño. Sobremanera con el toro que abrió plaza que se le coló peligrosamente por el lado derecho nada más empezar la faena y aunque enseguida tomó la muleta con la izquierda, volvió al peor pitón una y otra y otra vez hasta que le obligó a pasar. Y con el cuarto que lo desarmó en el recibo con el capote – magnifico el gran peón Duarte supliendo en la brega con enorme maestría y temple – Padilla pareció dudar si banderillear en solitario o entregarle los palos a sus peones, de decidió a hacerlo él, colocando un estupendo segundo par y terminó al violín. La faena fue bastante larga. Con ganas y con ese ánimo que nunca le falla al jerezano. Padilla no hizo ayer ninguna tontería ni recurrió a ningún efectismo. Estuvo en serio y conectó mucho con el público en la segunda parte del trasteo que fue a mejor porque también el toro mejoró al final por el lado derecho. Sin acabar de humillar que ese fue el defecto mayor del animal al embestir.


El inacabable e inasequible a cualquier precio esté donde esté, me refiero a El Fandi, se llevó lo peor del envío. Lo que no le importó para darse por entero en los tres tercios. Lucido en los recibos y en los quites que no perdonó. Navarras en el tercer toro, chicuelinas en el sexto. Contundente e espectacular en banderillas como acostumbra. Y con la muleta, por encima del pésimo tercero – imposible por peligroso a derechas – a apenas resistente. Fue el peor toro de la tarde. Tampoco le fue a la zaga el sexto que tardeó y apenas se dejó por el lado derecho y casi nada por el izquierdo. Un lote para olvidar.

domingo, 20 de agosto de 2017

El cabreo y la garrota / por Paco Delgado



Tras el repaso que le dio El Juli en El Puerto el pasado día 13 -vaya, el trece tenía que ser- Morante se cogió un globo monumental y dijo adiós. Hasta aquí hemos llegado, Ahí os quedáis.

El cabreo y la garrota

Es ya, sin duda, la gran noticia de este mes de agosto que pasa volando y una de las que quedarán para los resúmenes de este 2017. José Antonio Morante Camacho, Morante de la Puebla en los carteles, se retira. Ya lo saben, ha sido la comidilla de estos días y se le ha dado ya mil vueltas al tema.
Pero no sé si se ha tocado desde otro punto de vista: la tauromaquia es, una vez más, quien sale perdiendo. Y con ella el público, que es quien mantiene el tinglado y se ve, otra vez -y van…- defraudado.

Tras el repaso que le dio El Juli en El Puerto el pasado día 13 -vaya, el trece tenía que ser- Morante se cogió un globo monumental y dijo adiós. Hasta aquí hemos llegado, Ahí os quedáis. No es nuevo, ya en alguna otra ocasión protagonizó una espantá parecida, como la de Las Ventas, hace ya unos años, tras el fiasco de una actuación en solitario cuando le apoderaba Rafael de Paula. Pero no viene para nada bien.

Nadie es quien para decir a nadie lo que debe hacer y cuál su comportamiento, pero el de La Puebla, ofuscado, desde luego, por el baño que le dio su colega, no tuvo mejor ocurrencia que coger el portante. Cuando más falta hace, por si fuera poco. Decisión precipitada y sin meditar que hace mucho daño. No sólo a los varios empresarios y muchas ferias que tenían su contrato y su nombre en los carteles, sino al público que busca en él lo que no hay en otros toreros. Es su despedida un mazazo para mucha gente que ve frustrada su ilusión de ver un tipo de toreo que ahora sólo él es capaz de llevar a cabo. Decisión cobarde también, sí, porque lo que tendría que haber hecho es jurarse a sí mismo que a la próxima era él quien iba a eclipsar a su rival y no meter la cabeza bajo el ala. Tal como está el toreo su mutis es como una traición. Cuando más falta hace. Es como si Messi o Ronaldo, por poner dos ejemplos fáciles, dijesen que se retiran por que el equipo rival les endosa un palizón.

Con dos grandes figuras liderando el escalafón y varios outsiders a su estela y caza, Morante representa esa tercera vía que siempre mantuvo viva la ilusión de un muy importante sector de la afición, ese que busca el arte, el pellizco y la inspiración por encima de una técnica impecable o un valor temerario. Y eso que Morante, tan imprevisible y tan especial, es también un diestro tan capaz como el que más, aunque desde que se retirase Curro Romero asumiese su rol y se le permitiese ir mucho mas a su bola y por libre, sin la necesidad del triunfo diario ni la obligación de demostrar cada tarde lo que sabe hacer. Lo que no deja de ser una canonjía para un torero.

Y alguien de su entorno debería decirle que por una tarde mala – o por dos, o por tres- ni sus seguidores ni el toreo merecen este abandono por sorpresa. Y aunque parece seguro que volverá, cómo no va a volver, el mal ya está hecho. Cuando yo era pequeño y me enfadaba por algo -y el ejemplo viene bien porque también aquello eran rabietas-, mi abuelo me decía que quien se cabrea y tira la garrota, cuando la recoge ya la tiene rota. Pues eso, ojalá Morante, cuando se le pase el mosqueo y vaya a por su bastón, no lo encuentre ya inservible.

CATALUÑA HACIA EL ISLAM



los partidos locales de izquierda y nacionalistas, haciendo gala de una extraña inclinación y benevolencia hacia esa ejército de intrusos, se desviven por ellos y multiplican los gestos amistosos en esa dirección. En esa política se ven secundados, en el ámbito mediático, por una prensa y una televisión de andar por casa, no ya acríticas, sino francamente exhaltadoras del mundo religioso-cultural árabe-musulmán, a las que se añade un elenco variopinto de “intelectuales”, artistas y saltimbanquis de difícil clasificación.


CATALUÑA HACIA EL ISLAM

LTY (Reproducido).- Desde hace ya algunos años se viene observando en Cataluña (en determinados círculos e instancias) una sorprendente e inquietante deriva filoislámica que ha tomado una fuerza inusitada en los últimos tiempos, y que sin duda irá a más, a tenor de los episodios que se producen a diario en esa dirección.

A contramano del sentir mayoritario de una sociedad que experimenta un creciente rechazo al fenómeno de la invasión musulmana y la islamización rampante que conlleva, los partidos locales de izquierda y nacionalistas, haciendo gala de una extraña inclinación y benevolencia hacia esa ejército de intrusos, se desviven por ellos y multiplican los gestos amistosos en esa dirección. En esa política se ven secundados, en el ámbito mediático, por una prensa y una televisión de andar por casa, no ya acríticas, sino francamente exhaltadoras del mundo religioso-cultural árabe-musulmán, a las que se añade un elenco variopinto de “intelectuales”, artistas y saltimbanquis de difícil clasificación, algunos de ellos sin oficio conocido pero con la lengua bien larga, todos ellos rendidos por igual a esa fascinación por el islam que es la marca de identidad de esta caterva de “bellas almas” entregadas a la demolición de su propia cultura.

Como telón de fondo de esa embelesada admiración y de ese insólito respeto por el moro (aquí en el sentido histórico y aun académico del término: musulmán. Consultar la Real Academia de la Lengua) y sus infinitas lacras morales, sociales, culturales y espirituales, se afirma un progresivo antiespañolismo que no lleva camino de remitir, sino que anticipa la ruptura definitiva (primero sicológica y después quien sabe…) con la patria común. Posiblemente esto ocurre en función de una ley de compensación, por efecto de un mecanismo de contrabalanceo: se adopta una novedad al tiempo que se desecha lo conocido, se rinde uno a lo extraño y se reniega de lo propio, se deshereda al hijo y se colma de atenciones al vecino, se desacredita al compatriota y se canta alabanzas al extranjero, se ataca al hermano y se le brindan honores al enemigo, se le niega el pan y el techo al hombre de valor y se le da comida y sábanas blancas al forajido. Es un sistema.

Se verifica el movimiento siguiente: cuanto más antiespañol es el partido o el medio de comunicación, más proislámico se muestra este en sus manifestaciones y valoraciones. Cuanto más agresivamente expresan su desapego de España y todo lo que le atañe, en contrapartida más se prosternan ante el islam. Cuantas más ofensas y agravios profieren contra todo lo que de una manera u otra, significa o personifica “lo español” (que no excluye, claro está, “lo catalán”, aunque ellos piensen lo contrario), más amables, respetuosos y complacientes se manifiestan con el rebaño de Mahoma. Y mientras el idioma de Cervantes es ya considerado como un idioma extranjero para la enseñanza, no obstante ser hablado en Cataluña desde hace 1000 años, y marginado cuanto más posible para la vida institucional y oficial, reducido a una mínima expresión indigna de su categoría e irrespetuosa con la historia, en “casa nostra” ya se está introduciendo el árabe (¡y el beréber -o tamazig!) en el sistema educativo primario (de momento en horario extraescolar, pero en escuelas públicas y con profesores pagados por la Generalitat).

Y no es la primera vez que la Generalitat y el Ayuntamiento de Barcelona, en aparente competición por atraerse el favor de esa legión de futuros votantes, han editado folletos y comunicados en árabe y catalán, pero no en castellano. Incluso en pasadas elecciones se vieron en las paredes de Barcelona carteles electorales en árabe (!?). Como testimonio anecdótico de este estado mental cada día más evidente pongo como ejemplo el haber visto en un par de ocasiones por las calles de Barcelona unas pintadas que proclamaban significativamente: “Avans marroquins qu´espanyols”. A los descerebrados que dicen eso, les aseguro que sus enfermizos deseos se van a ver pronto cumplidos, al paso que vamos. Cuando anden escupiendo sangre bajo la brutal bota moruna, cuando los imanes cortadores de cabezas impongan su ley en los barrios donde ha sentado sus reales esa peste, y que de aquí a poco serán territorios liberados del islam, ya veremos si siguen pensando lo mismo.

Desde hace varios años ya, en la fecha de la fiesta musulmana del cordero,TV3 de Cataluña retransmite en directo, integramente y con subtítulos en catalán, ante la presencia babeante de ternura de altos funcionarios autonómicos, el rezo multitudinario en algún polideportivo del barcelonés barrio del Ravalistán (antes Raval), amena y pintoresca barriada donde las distintas Policías del Estado desmantelan un grupo terrorista cada 15 días como promedio.

La TV catalana, correa de transmisión mediática del Gobierno autónomico, se dedica sin empacho a exhaltar el islam y presentarlo ante los ciudadanos como un hecho normal y positivo, desprovisto de toda conflictividad y perfectamente integrado, y demuestra tener la voluntad, los medios y el santo cuajo de dedicarse a halagar el sentimiento islámico de esta marabunta que se nos ha metido en casa sin permiso y que está convirtiendo a Cataluña (el resto de España no es diferente) en una sucursal del Magreb, de Oriente Próximo y de Paquistán bajo la atenta mirada y la cretina complacencia de los tarados que nos gobiernan.

¿Qué hay detrás de este contínuo homenaje al islam, de esta antinatural simpatía, a contracorriente de la razón y de la misma Historia, por estos invasores orientales, nuestros enemigos históricos más pertinaces y sanguinarios, que vuelven de nuevo con la misma prepotencia y arrogancia que en siglos lejanos para destruir y conquistar nuestro país y poblarlo con su hormigueante prole (sin desenvainar en esta ocasión el alfanje, pues los recibimos con los brazos abiertos) ? ¿Afinidad espiritual? ¿Voluntades compradas? ¿Donativos en petrodólares? No es de descartar que los mismos que se gastan fortunas para fomentar el islam en el mundo, y construir mezquitas, algunas de ellas de proporciones faraónicas, a mayor gloria de Alá tanto en tierras de creyentes como en tierras del infiel, también se dediquen a “invertir” estratégicamente en los sectores “creadores de opinión”, en los órganos de información y propaganda, en las empresas manipuladoras de conciencias y lavadoras de cerebros, además en los centros de poder y decisión, en una palabra: los medios de comunicación y la clase política.

Pues si bien hay imbéciles, que por elemental esnobismo seudointelectual o por puro papanatismo progre y multicultural está abonados a este movimiento y trabajan ad honorem por esta causa, también debe haber otros, más espabilados, que han visto ya en esta nueva situación un filón de halagüeñas perspectivas preñadas de billetes verdes, una oportunidad única de llenarse los bolsillos a poco esfuerzo con la tradicional política de sobornos y “bakchichs” (propinas) de la cultura árabe-musulmana. En Cataluña, como en el resto de España, no faltan los flojos dispuestos a vender a su madre por un puñado de monedas, o mejor dicho, por alguna Samsonite repleta de “cromos” de cien dólares de curso legal. El tiempo nos irá diciendo si este novedoso cariño por el islam es genuino o está motivado por razones más prosaícas y al mismo tiempo “sonantes”.

Al margen de los intereses de diversa índole (dinero fácil o calculos electorales a mediano plazo, para cuando estos musulmanes, una vez conseguida la nacionalidad, estén en condiciones de votar para sus benefactores), algunos apreciamos algo más en esta anormal simpatía hacia el islam y en esa alarmante tolerancia hacia su agresiva expansión actual. Asistimos, como consecuencia de un severo reblandecimiento de las meninges de aquellos que dirigen la cosa pública, al encumbramiento de las nulidades, al entronizamiento de todo lo turbio y lo inferior, que tiene como efecto este acercamiento a nuestros enemigos declarados, y esa sumisión a las influencias corruptoras de un mundo mahometano que es la negación de nuestra identidad moral y espiritual es el sello indeleble de la degradación de la cultura dominante y de la esterilidad de las clases dirigentes, ineptas y agotadas, incapaces ya de liderar ningún proyecto de grandeza para esta sociedad desarbolada y confusa, disminuida en su antigua estatura por el predominio de las mediocridades satisfechas.

Expectación en Colmenar Viejo ante la celebración de su feria Virgen de los Remedios

El venezolano Jesús Enrique Colombo revelación de la temporada

Domingo 27 de agosto.
Novillos de Aurelio Hernando 
Miguel de Pablo
Ángel Sánchez
 Jesús Enrique Colombo
 José Aguilera.

El ciclo colmenareño se celebra los días 27, 28 y 29 de agosto
Expectación en Colmenar Viejo ante la celebración de su feria


20.08.2017
Las taquillas de la plaza de toros de Colmenr Viejo se han abierto este sábado concitando una gran afluencia de público que ha formado grandes colas para adquirir las entradas para los festejos que componen el ciclo colmenareño. Los carteles de la próxima Feria de Los Remedios de Colmenar Viejo reúnen en la edición de este año a toreros de la importancia de Enrique Ponce, Andrés Roca Rey, Alejandro Talavante, Cayetano, Ginés Marín o Juan Bautista, los cuales están firmando, en la actualidad, una temporada agosteña de gran nivel artístico tanto en las plazas españolas como en las francesas. Todos ellos quedan anunciados en las siguientes combinaciones:

Domingo 27 de agosto. Novillos de Aurelio Hernando para Miguel de Pablo, Ángel Sánchez, Jesús Enrique Colombo y José Aguilera.

Lunes 28 de agosto: Toros de Las Ramblas para Enrique Ponce, Cayetano y Ginés Marín.

Martes 29 de agosto: Toros de Jandilla para Juan Bautista, Alejandro Talavante y Roca Rey.

La feria se completa con una novillada sin picadores que se celebra el próximo sábado 26 de septiembre y en la que actuarán tres novilleros de la Escuela Taurina Colmenar Viejo, además también se anuncia un concurso de recortadores para el 30 de agosto y una desencajonada prevista para el jueves 24 de agosto.