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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

domingo, 6 de agosto de 2017

Neymar y la "Operación Despiste" / por Juan Manuel Rodríguez



Habrá que estar muy atentos a la próxima homilía del arzobispo de Barcelona, Luis Martínez Sistach. Si de una operación, la que acabó con Cristiano en el Real Madrid por 96 millones de euros, don Luis dijo que se trataba de un "dispendio descomunal" y entonces nos pidió a todos que valorásemos "más el ser que el tener, dominar el instinto desmedido de ganancias y de posesión", supongo que algo dirá de los 222 millones que el Barça acaba de recibir del Paris Saint Germainpor Neymar, ¿o no? ¿O el tener y el ser sólo afectaba al Real Madrid?... 


Neymar y la "Operación Despiste"

Habrá que estar muy atentos a la próxima homilía del arzobispo de Barcelona, Luis Martínez Sistach. Si de una operación, la que acabó con Cristiano en el Real Madrid por 96 millones de euros, don Luis dijo que se trataba de un "dispendio descomunal" y entonces nos pidió a todos que valorásemos "más el ser que el tener, dominar el instinto desmedido de ganancias y de posesión", supongo que algo dirá de los 222 millones que el Barça acaba de recibir del Paris Saint Germainpor Neymar, ¿o no? ¿O el tener y el ser sólo afectaba al Real Madrid?... Permaneceremos, como decía, muy atentos a lo que tenga que decir al respecto el cardenal presbítero de San Sebastián de las Catacumbas, a quien le cuesta un montón salir de la ídem cuando no se trata de la casa blanca futbolística.

Nos encontramos, al fin, en la tercera fase del "caso Neymar". La primera fase fue la de la negación absoluta de la noticia: el "se queda" de Piqué, el "al 200 por ciento" de Josep Vives, el "no lo contemplo" de Robert (o) Fernández... Tras la confirmación de la noticia, la descalificación del jugador, que volvió inmediatamente a ser tratado por el periobarcelonismo como un "mohicano": "los Neymar son los Dalton", "este chico no ha estado nunca bien de la cabeza", "paga y véte"... Y, tras el "ridiculé", ahora alcanzamos la tercera fase, que será la más duradera en el tiempo: la del bombardeo editorial sobre lo positivo de haber "vendido" a Neymar por una cantidad sideral de dinero, que valdrá para contratar al menos a tres jugadores de un nivel similar si no superior.

Hoy mismo he podido leer que la operación no es en absoluto mala para el Barça y que perder a la "N" de la "MSN" no es como para llevarse las manos a la cabeza: "Tras cuatro años, Neymar deja 105 goles y 222 millones. Su fichaje por el Barça se había ido de los 57,1 millones y punto a casi el doble. Ahora, con su venta, el saldo final es bueno". Recapitulando, que es gerundio: no es que el PSG le haya birlado al Barça a Neymar cuando fue a tocar las narices con Verratti, no, es que el Barça ha vendido al brasileño, y por 222 millones ni más ni menos. Y esa "venta" va a servirle al Barça para hacer "tres fichajes de una tacada". El próximo titular será el siguiente: "Hábil maniobra de Bartomeu: el Churchill catalán engaña al jeque del PSG". Vamos ya con la "Operación Despiste".