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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

jueves, 23 de noviembre de 2017

El presidente de Ecuador, de tentadero con Ponce


Lenín Moreno compartió una jornada campera en Piedras Blancas junto al valenciano y otros diestros como Javier Conde o Daniel Luque.

El presidente de Ecuador, de tentadero con Ponce

Enrique Ponce compartió este miércoles en la ganadería Piedras Blancas de Quito una jornada campera con el presidente de la República de Ecuador, Lenín Moreno. “Compartimos una jornada histórica toreando y hablando de la importancia del mundo del toro en Ecuador”, aseguró el torero valenciano en sus redes sociales. El Presidente presenció de primera mano el gran momento profesional que atraviesa Enrique Ponce, que compartió tentadero con otros diestros españoles como Javier Conde y Daniel Luque.

El valenciano se encuentra preparando el compromiso de este viernes en Latacunga, donde hará el paseíllo mano a mano con Roca Rey. “Estoy contento de estar en Ecuador y torear en Latacunga, espero cuajar una faena igual o mejor que la del otro año, que sin duda fue una de las más bonitas de la temporada” aseguró en una entrevista con el periodista ecuatoriano Andrés Villamarín en Radio La Red.

Sobre su excelso año opinó: “Siempre trato de mejorar, debo ser sincero, no me he sorprendido de realizar una temporada así porque siempre me mentalizo y trabajo para poder ser triunfador; no es algo normal ni es casualidad ya que me preparo con mi ser interior, en el campo y en la espiritualidad de cómo debo interpretar el toreo.”

José Antonio Primo de Rivera: el político que amaba la poesía



¿Puede un político amar la poesía? ¿Puede la política tener algo que ver con el aliento poético, con la fuerza mítica que
 impregna el paso de los hombres por el mundo?


JAVIER R. PORTELLA / El Manifiesto.com
¿Puede un político amar la poesía? ¿Puede la política tener algo que ver con el aliento poético, con la fuerza mítica que impregna el pasado de los hombres por el mundo? Viendo lo que son hoy política y políticos —mero afán no ya de poder, sino de dinero—, el mero hecho de formular tal pregunta obliga a que estalle una gran carcajada.
Y sin embargo, que el aliento poético, o estético, o mítico es lo que movía a José Antonio Primo de Rivera y a su Falange: tal es la idea que defiende Javier R. Portella en su Introducción (en realidad, un ensayo introductorio) a la primera antología de textos de José Antonio que se publica desde hace varias décadas en España.

DESDE OTRA GALAXIA

Y entonces, de pronto, se levantó Rajoy (y quien dice Rajoy dice Zapatero, o Aznar, o la Merkel, u Hollande…) y mirando fijamente a las cámaras, engolando la voz, declaró:

Dejando alzada nuestra bandera, vamos a defenderla alegremente, poéticamente. Porque hay algunos que creen que para aunar voluntades conviene ofrecer las soluciones más tibias; creen que se debe ocultar todo lo que pueda despertar una emoción o señalar una actitud enérgica y extrema. ¡Qué equivocación! A los pueblos no los han movido nunca más que los poetas, y ¡ay del que no sepa levantar, frente a la poesía que destruye, la poesía que promete!

¡Cielos! Semejantes palabras… en semejantes bocas. Basta en efecto ponérselas, y cruje como un esperpento todo el tinglado. No hay nada más grotesco que imaginar a los actuales líderes del mundo (¿«líderes»?…) pronunciando unas palabras que ni siquiera entenderían: unas palabras que nos sitúan —a todos: a ellos y a nosotros— lejos, muy lejos: a miles de años luz.


Y, sin embargo, sólo median ochenta y dos años —nada, un soplo— entre hoy y aquel 29 de octubre de 1933 en que, desde lo alto de una tribuna, la Poesía era alzada en el centro de la plaza pública. Quien la levantaba era José Antonio Primo de Rivera y Sáenz de Heredia, marqués de Estella. La tribuna, el madrileño Teatro de la Comedia. La ocasión, el acto fundacional de Falange Española. Desde entonces no ha pasado siquiera un siglo durante el cual se ha producido una aceleración histórica tan brutal que todo aquel mundo —no sólo el de la Falange— parece proceder de otro planeta, situarse en otra galaxia.

Una galaxia en la que, además de apelar a la poesía, cabía invocar cosas tales como el sacrificio, o el fervoroso afán… de Estepaís, diría cualquier medroso españolito de hoy. Pero como el político que amaba la poesía era cualquier cosa menos medroso, decía lo siguiente: «En un movimiento poético nosotros levantaremos este fervoroso afán de España; nosotros nos sacrificaremos; nosotros renunciaremos, y de nosotros será el triunfo»
Lo decía desde una galaxia en la que también cabía referirse al «sentido universal de su cultura y de su historia» que España debe resueltamente recobrar. Una galaxia en la que se invocaba igualmente lo más disimulado de todo, la gran ausente: la muerte. «Así lograron [nuestros antiguos aristócratas] alcanzar la jerarquía verdadera de señores, porque en tierras lejanas, y en nuestra patria misma, supieron arrostrar la muerte y cargar con las misiones más duras.»


Y, sin embargo, también se denunciaban en aquella galaxia cosas que nos resultan hoy más que familiares, pero que nadie —nadie con voz en la plaza pública— denuncia jamás. Lo que ya entonces denunciaba José Antonio era, por ejemplo, «la degeneración histórica. No la muerte por catástrofe, sino el encharcamiento en una existencia sin gracia ni esperanza. Todas las actitudes colectivas nacen enclenques […]. La vida de la comunidad se achata, se entorpece, se hunde en mal gusto y mediocridad».[1]

Una existencia sin gracia ni esperanza, una vida sumida en mal gusto y mediocridad… Pero ¿esto qué es? ¡Qué lenguaje es éste!, exclamará, asombrado, cualquier lector de nuestros días. Jamás ha oído tales cosas…, y aún menos en boca de nuestros dirigentes. Ni las entenderían, empantanados como están —ellos los primeros— en mal gusto y mediocridad.
¡Qué lenguaje es éste!… Es precisamente este lenguaje, este talante, lo que crea una distancia sideral entre nuestros tiempos y los de entonces. Una distancia incluso mayor que la que existía entonces entre la Falange y sus enemigos. Sí, sí, por supuesto: ambos se odiaban a muerte. Sí, sí, por supuesto: izquierdistas y falangistas luchaban a tiros por las calles —y en el frente después. Y, sin embargo, vistas las cosas desde hoy, comparado aquello con lo nuestro, algo unía a ambos contendientes. Algo compartían… de lo que nosotros carecemos por completo.

Los ideales de la Falange y de sus enemigos no podían estar más enfrentados (aunque tampoco todos; luego lo veremos). Pero eran ideales: anhelos que buscaban algo grande, algo por lo que valiera la pena vivir y morir. Hasta en los más abominables de aquellos ideales no dejaba de latir la poesía, llamémosla así. Salvo que era «la poesía que destruye» frente a «la poesía que promete». No, no era ni por negocios y distracciones, ni por blandenguerías y melindres por lo que aquellos hombres, unos y otros, se dejaban el pellejo. No les movían las facilidades y comodidades en torno a las cuales —ya entonces en parte, y hoy de forma exclusiva— «se hace propaganda electoral […], se adula a los electores, se aguantan sus impertinencias», decía el fundador de la Falange. El materialismo y el individualismo ya habían empezado, es cierto, a germinar en el mundo. Llevaban casi dos siglos haciéndolo, pero aún no habían estallado en todo su esplendor. Aún movía a los hombres el afán por algo superior, aún los empujaba el ansia por algo que no los encerrara en una vida mediocre y gris, sin gracia ni esperanza.

Detengámonos un instante. ¿No habíamos quedado en que a los pueblos sólo los mueven los poetas? ¿Y a nuestro actual pueblo, entonces?… ¿Y a nosotros, aplastados como estamos entre objetos y productos en los que ninguna poesía mueve nada? ¿Se habría equivocado José Antonio? ¿Habría tomado sus deseos por realidad? No, es otra cosa. Sucede que a los pueblos los mueven los poetas, sí; pero a las masas, no. A las masas sólo las mueve lo bajo y lo rastrero. Por eso, por ejemplo, era Hitler zafio y basto —aquel Hitler del que bien antes de que empezara todo lo que empezó ya tomaba José Antonio claras distancias.[2] Desaparece el pueblo cuando reinan las masas cuya rebelión ya anunciaba Ortega en aquellos mismos años; las masas, ese amasijo de átomos —ricos y pobres, clases altas, medias y bajas confundidas— en que puede convertirse, desarraigado y desvertebrado, un pueblo.


Como nos hemos convertido nosotros, que ya nunca nos toparemos con nadie como aquellas gentes con las que se topaban, por ejemplo, José Antonio y los suyos cuando iban —dirá— por «esa España maravillosa en donde, todavía, bajo la capa más humilde, se descubren gentes dotadas de una elegancia rústica que no tienen un gesto excesivo ni una palabra ociosa, gentes que viven sobre una tierra seca en apariencia, […] pero que nos asombra con la fecundidad que estalla en el triunfo de los pámpanos y los trigos». Y ello —añade—, pese a estar tales gentes «torturadas por pequeños caciques, olvidadas por todos los grupos, divididas, envenenadas por predicaciones tortuosas».[3]

Así hablaba el político-poeta. No hay otro igual. No hay otro político —gusten o disgusten sus palabras— que haya hecho volar tan alto la poesía en su expresión política. Nunca: en toda la historia, al menos, de la prosaica modernidad.

Bartomeu: del ¡uy! al ¡ay! / por Juan Manuel Rodríguez


..la cláusula de rescisión que aparece en el mismo, que estaría establecida en los 300 millones de euros. Y la pregunta es: "¿Podría haber alguien dispuesto a pagar ese dinero por un jugador que ya tiene 30 años pero al menos otros 5 más de fútbol al máximo nivel?"... A mí se me ocurren al menos tres: los dos Manchester, el City y el United, y el Real Madrid.

Bartomeu: del ¡uy! al ¡ay!

Llamó mucho la atención lo que el martes, en vísperas del partido contra la Juve, dijo Rakitic acerca del futuro de Messi: "No puedo asegurar al cien por cien que se quedará". Y más sorprendente aún resultó que el croata sacara a colación sin venir a cuento, o quien sabe si viniendo, el nombre de Neymar. Marçal Lorente dijo el otro día en su programa "Sin Concesiones" que el contrato está firmado por los representantes del futbolista argentino y que incluso ya está cobrándolo con las nuevas condiciones. Esta información fue ratificada por Carles Fité en El Chiringuito, pero él añadió algo más: "Una cosa es que el contrato esté firmado... y otra bien distinta que se quede en el Barça". Y ahí, y no en el contrato firmado por el padre del jugador, está la auténtica madre del cordero, el meollo de la cuestión.

Es evidente que Rakitic habla por boca de ganso. Quiero decir que Leo Messi, que al parecer no se pone al teléfono cuando quien le llama es el presidente del Barça, sí habla sin embargo con sus compañeros en el vestuario y, a ellos sí, les cuenta la realidad de los hechos. Y es sintomático que salga a colación el nombre de Neymar porque el brasileño se despidió "a la francesa", contándole todo a sus compañeros precisamente en el bodorrio de Messi y dejando a un lado a la directiva azulgrana, que, hasta dos días antes del adiós, repetía machaconamente eso de que Leo seguiría en el club al doscientos por ciento. Llegados a este punto, estando como estamos a 23 de noviembre, si el crack argentino no se ha hecho aún la foto con Bartomeu es simple y llanamente porque no quiere hacérsela, y si no quiere hacérsela es... porque desprecia a su teórico jefe.

Así que ahora mismo, tal y como están las cosas, ya no es tan relevante si Messi tiene o no firmado el nuevo contrato o cuando se hará o dejará de hacerse la foto sino la cláusula de rescisión que aparece en el mismo, que estaría establecida en los 300 millones de euros. Y la pregunta es: "¿Podría haber alguien dispuesto a pagar ese dinero por un jugador que ya tiene 30 años pero al menos otros 5 más de fútbol al máximo nivel?"... A mí se me ocurren al menos tres: los dos Manchester, el City y el United, y el Real Madrid. Descarto al último porque no creo que Leo sea tan valiente como para enfrentarse al mundo, y me quedo con el primero. Yo sí creo que los propietarios del City estarían dispuestos a dar ese salto de calidad y estoy seguro de que, preguntado por ello, Guardiola daría el "sí, quiero". Ignacio Miguélez le preguntó el otro día a Bartomeu por la foto con Messi y éste respondió "¡uy!"... Pues del ¡uy! al ¡ay! sólo hay un paso, Josep Maria, sólo uno.

ECUADOR. DOS CORRIDAS DE ENSUEÑO Y ESPECTACULARES EN LATACUNGA PARA ESTE FIN DE SEMANA

Enrique Ponce y Andrés Roca Rey cartel de lujo para Latacunga


DOS CORRIDAS DE ENSUEÑO Y ESPECTACULARES, ESTÁN LISTAS EN LATACUNGA PARA ESTE FIN DE SEMANA Y NADIE SE LAS PUEDE PERDER.


Por. Manolo Espinosa “El Ciclón
Pronto se abrirán las puertas de la plaza de toros “San Isidro Labrador” de la ciudad de Latacunga y será este fin de semana; pronto se abrirá el pórtico de los sueños, escenario en que se descifrará el toreo a cargo de los grandes maestros que dictarán su cátedra y a la vez el recital que ofrecerán al público ávido de este espectáculo de arte; alto contenido que se espera en estas dos corridas espectaculares, con lo más destacado que al momento tiene el toreo en el mundo; una feria de jerarquía con el ambiente de Quito, hoy trasladado a este rincón de la patria, en donde se vivirá lo que años atrás vivió la capital de la república. 

Con ansiedad irrefrenable, estaban esperando que el tiempo transcurra con celeridad los aficionados nacionales y de otros lares, para disfrutar de este fastuoso espectáculo lleno de arte y belleza que cada año engalana a esta ciudad. 


Esta será la sexta feria que se ha instaurado como tradición y que ha tomado tal consistencia que con facilidad ha llegado a impactar en el mundo, gracias a la visión y emprendimiento de la empresa “Triana”, organizadora de estos eventos que artísticamente sobrepasan los límites del éxito. 


Luego de los recorridos por las distintas plazas del país durante este año, en que los aficionados han venido disfrutando de variados festejos que les ha dejado distintos sabores, en pocos días, nuevamente se instalarán en la bonita y acogedora plaza de toros “San Isidro Labrador”, que cobrará vida con la reverberancia de su presencia y pasión por la fiesta, sentimiento que no se puede soslayar ni ocultar, porque estos son visibles y muy transparentes. 

Para el viernes 24 desde las 15:30, se repetirá el cartel del año pasado: el mano a mano sin parangón, con el más extraordinario de los taumaturgos del toreo, el Maestro Enrique Ponce, que en esta temporada ha venido realizando una de las más importantes campañas a nivel mundial y que si antes estuvo arriba, hoy está mucho más allá de cualquier dimensión. Junto a él actuará el novedoso joven torero del Perú Andrés Roca Rey, una estrella rutilante, cuyo ascenso meteórico hoy le permite formar parte de lo más granado del toreo, que lidiarán cuatro toros de “Huagrahuasi y “Triana”; al final habrá remate de corrida con el grupo musical sevillano “Raya Real”.

Antonio Ferrera

Sábado 25 a partir de las 12:30, segunda y última corrida con los dos rehileteros del momento, los españoles: Antonio Ferrera, declarado por el jurado de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla en triunfador de la Feria de abril y David Fandila el “Fandi”, un fenómeno que no ha parado de torear en todas las plazas, que actuarán junto al francés Sebastián Castella, otro triunfador que sus éxitos no los ha conseguido solo en España sino también en México. Despacharán un encierro completo de “Huagrahuasi y “Triana” y luego habrá el remate de corrida y feria, con el famoso grupo musical “Raya Real”. 

“Todo está listo” ha dicho la empresa, que a la vez formula una invitación a todos los aficionados a vivir este certamen de calidad, anunciando que las localidades se encuentran a disposición en los puntos de venta ya conocidos.


Colombo apuntala su ansiado doctorado en Lima.


Este domingo punto de encuentro de aficionados será la Plaza de Toros de Lima, en la alternativa de Jesús Enrique Colombo. Foto: EFE


Preparado para el doctorado este domingo en Lima
Colombo apuntala su ansiado doctorado

RUBÉN DARÍO VILLAFRAZ
Venezuela, 23 Noviembre 2017
Se barrunta en el ambiente un gran halo de ilusión. Es el grado mayor en tauromaquia para quien se ha esforzado en alcanzarlo con alta nota. Lo demuestra lo hecho en la campaña de este año donde ha dejado impávido a más de uno. Es de Venezuela, la tierra de los Girones, de Fáraco, de Morenito y pare de contar.

Se trata del doctorado del espada tachirense Jesús Enrique Colombo este domingo en el ruedo bicentenario de Acho, en la capital de Lima, en el marco de la cuarta corrida de abono de la Feria del Señor de los Milagros, ante toros españoles de El Puerto de Sam Lorenzo, de manos de Sebastián Castella con el testimonio de Ginés Marín.

Supone este un doctorado esperado por la afición taurina venezolana. Lo es por el hecho de la enorme crisis de identidad que atraviesa el espectáculo taurino desde hace varios años, ni hablar de lo económico y social, tras el cierre del Nuevo Circo de Caracas y su nula presencia en los medios de comunicación masivos nacionales, como otrora era frecuente, llámese radio, prensa o televisión.

Es por ello y por otras muchas cosas más, como el más que evidente cartel que pudiera hacerse con su coetáneo, Manolo Vanegas, el que muchos nos frotemos las manos, en aras de verles en los ruedos disputándoles las palmas a los presentes en las plazas, que lejos de la delicada situación económica que supone, implica recuperarlas al albur de sus nombres. Capacidad, tirón, cualidades, técnica y Dios quiera, suerte, esperemos que le acompañe en este nuevo transitar.

Hablar lo justo / por Rafael Comino Delgado




Hablar lo justo

Rafael Comino Delgado
Catedrático de la Universidad de Cádiz
En general, a medida que se van cumpliendo años, o mejor a medida que se va ganando en sabiduría, uno se inclina más a escuchar y menos a hablar; se va comprendiendo mejor la reflexión de André Maurois (novelista y ensayista francés, siglo XX), "No decir más que lo que haga falta, a quien haga falta y cuando haga falta", y ello, creemos nosotros, por múltiples razones:

-Convencimiento de que escuchando siempre se aprende algo; a veces sobre lo que debe hacerse y otras de lo que no se debe hacer. De la persona más humilde, siempre se puede aprender algo. El que poco habla y mucho escucha se equivoca poco, aprende mucho y sabe mucho.

- En cambio cuando constantemente se está hablando, la mayoría de las veces se está perdiendo el tiempo y, desde luego, cuanto más se hable más posibilidades se tienen de equivocarse. Hablar más de lo imprescindible es hablar demasiado, y quien habla demasiado se equivocará demasiadas veces.

-Y no solo se equivocará, incluso puede llegar a hacer el ridículo, porque no siempre se habla de aquello de lo que se sabe y, por tanto, se dicen simplezas, o si prefieren ,"memeces". "Si los hombres se limitarán a hablar solamente de lo que entienden, apenas hablarían"(Aturo Graff. Poeta italiano, siglos XIX-XX) 

-Por tanto, la mejor forma de no decir muchas sandeces, no equivocarse demasiado, no hacer demasiado el ridículo es hablar poco, y lo poco que se hable solo sobre temas de los que se sepa igual o más que los demás.

-De donde se deduce que, es mucho mejor permanecer en discreto y atento silencio que mostrar una floreada y vacua locuacidad, que llevaría a confirmar la frase de Groucho Marx: "Es mejor permanecer callado y parecer tonto que hablar y despejar las dudas definitivamente"

-Recuérdese que el buen conversador es el que escucha más que habla. Por supuesto, nunca caer en el error de contar y cantar constantemente las propias, teóricas, virtudes. En todo caso demostrarlas, si es que se tienen y es necesario. "La buena educación consiste en esconder lo bueno que pensamos de nosotros y lo malo que pensamos de los demás" (Mark Twain. Escritor y humorista norteamericano, siglos XIX- XX)

-Pero además de hablar lo imprescindible es muy importante saber cuándo decirlo y como decirlo; de hecho una de las cosas más difíciles, por eso lo logran muy pocos, es hablar lo justo, en el momento oportuno, con las palabras apropiadas y con el tono adecuado, según el tema y situación. Los que lo logran son sabios.

Por todo ello pensamos que en los colegios y universidades en general, y especialmente en la españolas, debería haber una asignatura para enseñar a hablar menos y hacer más, a criticar menos y mejorar más y a ver menos la paja en el ojo ajeno y más la viga en el propio.

Pues una de las cosas más difíciles es saber callar cuando hay que callar y saber hablar cuando hay que hablar.

Observamos frecuentemente que, algunas personas famosas, porque han destacado en algún aspecto, suelen pontificar con frecuencia respecto a cualquier tema del que se hable, y naturalmente suelen decir estupideces, porque con cierta autoridad solo se puede opinar, en serio, sobre aquello a lo que uno se ha dedicado en su vida, y aun así se equivoca con frecuencia. Así pues, esa actitud de excesiva tendencia a la locuacidad y a pontificar, es un signo inequívoco de necedad.

Ante una persona que destaca porque no cesa de hablar y opinar sobre todo, sin que nadie se lo pida, inevitablemente ello se asocia a dos palabras, "necio" y "fatuo". Por el contrario cuando se encuentra a alguien que escucha, habla solo lo justo y, especialmente, cuando se le invita a opinar sobre el tema yo, al menos, me acuerdo de dos frases de sendos escritores, a los que con frecuencia me gusta leer: Pedro Alfonso (escritor, teólogo y astrónomo español, siglos XI-XII), "El silencio es signo de sabiduría y la locuacidad es señal de estupidez"; Lin Yutang (escritor chino del siglo XX), "Los que son sabios poco hablan y los que hablan mucho son poco sabios"

Cuenta la leyenda que, en cierta ocasión, se le acercó a Isócrates (gran sabio griego: orador, político, educador, historiador, cronista) un individuo que, con abundancia de palabras vacuas y rebuscadas, le pidió fuera su maestro para enseñarle a hablar. Isócrates lo aceptó como alumno pero le advirtió que le cobraría el doble que a los demás alumnos. Sorprendido, el aspirante a nuevo alumno, le pregunto, algo contrariado, ¿por qué? a lo que Isócrates contestó: "Con Vd. el trabajo es doble, primero debo enseñarle a callar y después a hablar correctamente".

En resumidas cuentas que, el hombre inteligente, sabio pregunta cuando es necesario y escucha siempre, mientras que el necio siempre habla demasiado y pontifica en exceso.

Por tanto, creemos que sería conveniente , para todos, seguir el consejo de Ludwig van Bethoven : "Nunca rompas el silencio si no es para mejorarlo".

Lo grave no es que Bélgica nos ningunee, sino que los dirigentes políticos españoles nos traicionen miserablemente.


Imagen de la entrevista a Carles Puigdemont en la televisión belga RTBF.

No podemos hablar a nuestros hijos de lo que sucede en Cataluña sin explicarles el origen del problema, que no es otro, que un independentismo alimentando por los propios gobiernos de la nación española, y la farsa montada al respecto.


Lo grave no es que Bélgica nos ningunee, sino que los dirigentes
 políticos españoles nos traicionen miserablemente.

Me comentaba hace unos días un buen amigo, que tal vez se equivocara de profesión. A él le gustaría haber sido profesor en lugar de dedicarse al comercio. Estaba convencido de que hubiese elegido la enseñanza como vocación, y que si en los momentos actuales tuviese que explicar a sus alumnos la situación del país después de cuarenta años con el sistema político que nos rige desde la aprobación de la Constitución en 1978, lo haría de manera sencilla y con vivos ejemplos sacados de nuestra vida cotidiana, con la sana intención de que todos sus discípulos pudiesen, no solo escuchar, sino también entender y comprender.

Este es el quid de la cuestión. No podemos hablar a nuestros hijos de lo que sucede en Cataluña sin explicarles el origen del problema, que no es otro, que un independentismo alimentando por los propios gobiernos de la nación española, y la farsa montada al respecto. Del mismo modo, no les daríamos una explicación sensata sobre la deuda externa española, sin abordar con rigor y transparencia, cómo se ha dilapidado nuestro Tesoro Público en sostener diecisiete gobiernos autónomos que nos asfixian económicamente, y mantener además a más de cuatrocientos mil cargos políticos.

Tampoco seríamos objetivos a la hora de señalar a Bélgica como “bestia negra” de nuestro pueblo, sin tener en cuenta primero, que nuestros dirigentes políticos son el hazmerreír de Europa; que son los únicos responsables de que Puigdemont se haya fugado; y que han sido ellos y no Bélgica, los que han traicionado miserablemente a las víctimas del terrorismo ciscándose en la sangre inocente derramada, desde el momento que comenzaron a liberar terroristas sin haber cumplido sus condenas.

Bélgica, siempre se ha dicho, es uno de los países más democráticos del mundo. Pues bien, si esto es así, habrá que decir que Bélgica, es una DEMOCRACIA que “apuñaló” repetidamente a la España constitucional y democrática durante muchos años, ejerciendo de refugio y santuario para los asesinos vascos de la ETA que atentaban en nuestro país. Pero es que además, ese país tan democrático (Bélgica), después se convirtió en nido de terroristas islámicos, y por último, se acaba de autoproclamar protectorado de un delincuente golpista como Carles Puigdemont y su banda, a quienes la justicia belga no quiere extraditar a España sin que el gobierno de Rajoy aporte pruebas del estado de nuestras prisiones.

Si estas son las relaciones entre dos países democráticos; que forman parte de los estados unidos de Europa; que ambos están representados en el Parlamento de Estrasburgo; y que también tienen el euro como moneda, entonces, ¿cómo se explica que la justicia belga no actúe igual con países como Marruecos o Turquía, preguntando por el estado de sus cárceles antes de extraditar a delincuentes de aquellas nacionalidades? Pues por la sencilla razón de que España, sus representantes políticos, no tienen fuerza moral para calificar a Bélgica por su execrable comportamiento cuando han sido ellos, y no los dirigentes belgas, los que han tenido el cuajo de liberar a los terroristas que tuvieron secuestrado en condiciones infrahumanas durante 532 días, a Juan Antonio Ortega Lara.

Tampoco podemos dejar de explicar a nuestros hijos historias honestas como la de Raimundo Segura, un manchego jubilado de 68 años de edad, que dejó lo mejor de su vida trabajando como una mula durante 50 años en la construcción, sin faltar un solo día a su puesto de trabajo y cumpliendo fielmente con sus cotizaciones a la Seguridad Social para poder tener derecho a percibir una pensión de 968 euros, sin solaparla a la de Gabriel Rufián; un catalán hijo de andaluces que con solo 35 años de edad, sin haber doblado el espinazo en su vida, y por el solo hecho de haberse afiliado a un partido político –para mayor escarnio independentista-, la democracia española le ha permitido obtener acta de diputado para ir al Congreso cuando le da la gana; ciscarse en quien le salga de los cojones; decir abiertamente que odia a España y a los españoles; y embolsarse mensualmente una nómina de 7.800 euros que salen del sudor y el esfuerzo de los contribuyentes españoles. Y por supuesto, con la opción de lograr, con solo once años en el machito vomitando sapos contra España, el premio de la pensión máxima cuando se jubile.

Pero, si a todo esto añadimos que Raimundo Segura, ese albañil honesto ya jubilado que se ha dejado la vida trabajando como un burro, ha descubierto que en su mismo edificio reside un inmigrante marroquí de 40 años de edad; que llegó a España hace aproximadamente año y medio y que no trabaja en ningún sitio; que en la misma vivienda residen también su mujer y sus cuatro hijos venidos desde Marruecos por reagrupación familiar; que el alquiler y los gastos de luz y agua corren a cargo del Ayuntamiento de la localidad; que el gobierno autónomo de la región se hace cargo del pago del comedor de los cuatro hijos y del resto de prestaciones como educación, asistencia sanitaria, farmacia gratuita, subsidio por familia numerosa en riesgo de exclusión social y una asignación por hijo, y además acuden diariamente a Cáritas para recoger un carro de alimentos, entonces, no solo Raimundo, sino todos los españoles que trabajan y se sacrifican a diario para vertebrar este país, deberíamos llegar a la conclusión de que lo grave, no es que Bélgica nos ningunee, sino que nuestros dirigentes políticos nos traicionen miserablemente.

miércoles, 22 de noviembre de 2017

"Colombo, Acho y su Alternativa" / por Rubén Márquez


El Toricantano, será el primer torero venezolano en recibir su Alternativa en el histórico coso limeño. El desafío no será fácil, pues se trata de triunfar no sólo en su debut como matador, sino también de inscribir su nombre en la competencia por el preciado trofeo de la feria, con los mejores toreros del orbe taurino. 

  • Si los toros le salen con casta y fuerza, la actuación de Colombito en Acho, seguramente traerá reminiscencias del arte de Los Girón, al cumplirse los 50 años de que Curro Girón se hiciera con el "El Escapulario de Oro de la Feria del Señor de Los Milagros.

"Colombo, Acho y su Alternativa"

Rubén Márquez
Caracas, 22 Noviembre 2017
La máxima premiación de la Feria del Señor de Los Milagros de Lima "El Escapulario de Oro", cumple su 70 aniversario., el primer Torero que lo obtuvo fue el mexicano Don Luis Procuna en 1947. Los toreros que más veces han ganado el ansiado galardón son Enrique Ponce, 5 veces (1995, 1998, 2000, 2011 y 2014) y José María Manzanares, 4 veces (1977, 1979, 1985 y 1988).

Lima tiene una tradición taurina antiquísima, en 1538 se corrieron toros para celebrar la derrota de Almagro. En 1540 el Virrey Francisco Pizarro alanceó un toro en su Plaza Mayor. 

Las corridas de toros fueron oficializadas en 1556 y La legendaria Plaza de Acho fue construida en 1765 e inaugurada el año siguiente. 

Hasta principio del siglo XIX se utilizaba ganado cunero, luego se comenzaron a formar las ganaderías de casta con sangre de procedencia española.

Los toreros peruanos más destacados han sido:

Raúl Acha "Rovira", (Argentino y Peruano por nacionalización), tomó su primera alternativa en Caracas el 8-10-44., salió 4 veces por la Puerta Grande en Las Ventas, 1947, 1948 y 2 en 1949., y falleció en México en el 2007.

Rafael Puga, fue amo y señor del toreo peruano en las décadas del 70 y 80., y Como dice "El Vito", la tauromaquia en Perú tiene un antes y un después, que marcó la presencia de Don Rafael.

Andrés Roca Rey, en los 2 últimos años, ha emergido como el ciclón peruano del toreo, y ha sido el merecedor del "Escapulario de Oro", en sus 2 ediciones más recientes.

Nuestro gran César Girón obtuvo el codiciado trofeo en la casi bicentenaria plaza de Acho en 1954. Luego Curro Girón logro la hazaña de su mayor hermano, al resultar triunfador de la Feria del Señor De Los Milagros en 1967.

El próximo domingo, en el mítico escenario de Acho, recibirá su Alternativa como Matador de Toros, nuestro paisano Jesús Enrique Colombo. El padrino será el destacado diestro francés Sebastián Castella y el testigo el joven español Ginés Marín, quien no ha cesado de acumular triunfos desde su reciente doctorado. El Toricantano, será el primer torero venezolano en recibir su Alternativa en el histórico coso limeño. El desafío no será fácil, pues se trata de triunfar no sólo en su debut como matador, sino también de inscribir su nombre en la competencia por el preciado trofeo de la feria, con los mejores toreros del orbe taurino. 

Nuestro compatriota ha demostrado tener las condiciones suficientes para salir airoso de la contienda., pues cuenta con un bagaje poco usual, a pesar de ser todavía novicio., su capacidad para cubrir con soltura todos los tercios de la lidia, lo hacen un torero muy completo y permite avizorarlo como puntero del escalafón taurino. Si los toros le salen con casta y fuerza, la actuación de Colombito en Acho, seguramente traerá reminiscencias del arte de Los Girón, al cumplirse los 50 años de que Curro Girón se hiciera con el "El Escapulario de Oro de la Feria del Señor de Los Milagros.

Solo resta pedir al Todopoderoso, como lo estará haciendo toda nuestra aficción taurina, que haya suerte en el compromiso tan importante que enfrentara uno de los actuales ídolos de la Fiesta Brava venezolana.


MANOLETE, HIJO PREDILECTO Y PERSONAJE HISTÓRICO / Tertulia Taurina "El Castoreño" del Real Círculo de la Amistad de Córdoba


Esta Tertulia agradece al Exmo. Ayuntamiento haber posibilitado que, como Hijo Predilecto, Manolete haya sido entronizado plenamente y para siempre en la Cultura oficial, con lo que ello implica de consagración y blindaje de la tauromaquia cordobesa. 



MANOLETE, HIJO PREDILECTO Y PERSONAJE HISTÓRICO


Para Pilar Soria Molina

La Tertulia Taurina "El Castoreño" del Real Círculo de la Amistad de Córdoba manifiesta su satisfacción por el nombramiento por el Pleno Municipal de Manuel Rodríguez "Manolete" como Hijo Predilecto de la ciudad. Es la culminación de la gran serie de actos municipales que han jalonado semana a semana - y aún continúan - todo el año 2017 con el título genérico de "Manolete, 100 años vivo".

Esta Tertulia agradece al Exmo. Ayuntamiento haber posibilitado que, como Hijo Predilecto, Manolete haya sido entronizado plenamente y para siempre en la Cultura oficial, con lo que ello implica de consagración y blindaje de la tauromaquia cordobesa. 

Algunos lamentan que la designación de Manolete como Hijo Predilecto se haya producido por decisión dividida, con el voto a favor, que agradecemos, de PSOE, PP, Cs y UCOR. A Manolete seguro que le habrá divertido esta división: "Como cuando toreaba..." -habrá murmurado sonriendo, ya que, como es sabido, el diestro paisano siempre tuvo en Córdoba un sector de la plaza enfrentado a su persona. Por lo tanto, agradecemos ese voto contrario porque añade veracidad al triunfo del Califa de Santa Marina.

Diestro predilecto de aficionados, peñistas y hasta cofrades, que se han volcado en sus propios homenajes, matador de toros predilecto de sus compañeros los toreros, que le dedicaron doce brindis en el Pregón Taurino de la Feria, y ahora Hijo Predilecto de nuestra ciudad según el Ayuntamiento en acertada conexión con sus administrados taurinos, Manolete, que demostró ser imbatible en el ruedo en el siglo XX, está demostrando ser imbatible en la sociedad en el siglo XXI. Manolete no es un torero: es un personaje histórico de Córdoba.

José María Portillo Fabra
Presidente de la Tertulia Taurina "El Castoreño"
del Real Círculo de la Amistad

Enrique Ponce donará a la Fundación Carlos Slim los honorarios de su corrida en La México



Cartel: rejoneador Jorge Hernández Gárate y los diestros Enrique Ponce, Joselito Adame y El Payo, con toros de Teófilo Gómez y Julio Delgado. 
 
Enrique Ponce donará a la Fundación Carlos Slim
 los honorarios de su corrida en La México
  • El maestro valenciano dará íntegro el dinero por torear el 3 de diciembre en la Monumental para los damnificados por los terremotos.

Enrique Ponce ha decidido donar a la Fundación Carlos Slim sus honorarios íntegros de la corrida que toreará el próximo 3 de diciembre en La México, en la que ya anunció que actuaría con carácter benéfico para los afectados por el terremoto que recientemente padeció este país. Esta fundación quintuplica las donaciones realizadas, por lo que la aportación del maestro tendrá mucho más alcance y llegará a más personas.

La Fundación Carlos Slim recauda fondos para aliviar los daños causados por los seísmos y todo lo que se consiga lo invertirá en ayuda humanitaria para damnificados, protección del patrimonio cultural en riesgo, reconstrucción de centros de salud y escuelas, construcción de viviendas de mejor calidad y rehabilitación de mercados dañados.
Vínculo con México

La figura valenciana, recientemente galardonada con el premio Nacional de Tauromaquia, siempre ha sentido un fuerte vínculo con la afición de México, país donde, al cabo de torear tantos años, ha fraguado grandes amistades. De este modo, al conocer la tragedia, fue el primer torero en ofrecerse para torear desinteresadamente en una corrida benéfica para las víctimas del terremoto, informa en nota de prensa la agencia de comunicación del torero.

Por ese mismo motivo, ha tenido ahora el gesto de donar sus honorarios íntegros de la corrida que toreará el 3 de diciembre en la Plaza México con el siguiente cartel: el rejoneador Jorge Hernández Gárate y los diestros Enrique Ponce, Joselito Adame y El Payo, con toros de Teófilo Gómez y Julio Delgado. 
 

martes, 21 de noviembre de 2017

Los límites del valor / Por Joan Adell Mas

Miren la faena de Ferrera a Platino en Sevilla, como su actuación es un proceso inteligente, valiente, honrado y bello de la realización de un fin. Como lidia con el capote y con la muleta para al fin quedarse quieto y someter definitivamente la violencia y brutalidad de la casta de un toro bravo a su valerosa y valiente inteligencia.

El valor como muestra de inteligencia en la consecución de un fin o como acongojante exposición dramática. A partir de un texto de Joaquín Vidal tratamos de diferenciar el verdadero valor de la angustiante inmolación.

Por Joan Adell Mas

Escribió Joaquín Vidal en su libro “El toreo es grandeza”:

“Los cánones de la tauromaquia, que defendieron Montes, Paquiro y Pepe-Hillo, contemplaban que, en su ejecución, debían aunar la máxima ventaja al toro y la máxima seguridad del torero. No eran preceptos, y es rechazable esa exigencia dogmática de que toda la suerte del toreo ha de ajustarse, sin posibilidad de modificación, a los cánones dictados por los padres de la tauromaquia; pues es una evolución positiva de esos cánones habría supuesto a su vez, una evolución positiva de la lidia. Eran reglas de bien torear y si mantienen la misma validez del primer día es porque no se han descubierto otras. El toreo heterodoxo que, épocas adelante, han practicado diversos diestros, algunos de ellos con gran aceptación popular, ha sido rechazado por los aficionados no a causa de su heterodoxia, sino porque de alguna forma rompía esas constantes de máxima ventaja al toro, máxima seguridad del torero y fin último de dominio sobre la fiera, que constituye el fundamento esencial del toreo”.

Vidal en este párrafo magistral nos explica tantas cosas que se podrían escribir cien artículos y hacer mil tertulias sobre ello. No voy a poner el foco en la teoría que parece desarrollar Vidal sobre la evolución del toreo ni enfrentar los conceptos de ortodoxia y heterodoxia. Sino que, quiero, a partir de las tres ideas principales en las que Vidal basa el concepto de torear reivindicar el verdadero valor que sirve para un (el) fin, del valor tremendista, tan meritorio como irracional e inútil con el que en ocasiones los aficionados nos deslumbramos de manera un tanto efectista. Veamos:

1.- Sobre la seguridad del torero: Vidal menciona algo importante que pocas veces se pone de relevancia y que el aficionado debe ser consciente, aunque le pueda resultar chocante. La técnica del toreo se fundamenta en tratar de ofrecer la máxima seguridad al torero en el ejercicio de su actividad. Los cánones del toreo son un conjunto de reglas basadas en la inteligencia y en la experiencia cuya función es ofrecer criterios e indicaciones para el desarrollo de una actividad de máximo riesgo y dificultad. Cosas como cruzarse a pitón contrario o adelantar los engaños tienen su razón principal en la seguridad del torero (taparse, burlar la embestida del toro). Torear no es un ejercicio suicida ni una irracional inmolación. Es un ejercicio basado en la inteligencia de un hombre ante la brutalidad y violencia de un animal. Es un ejercicio sofisticado y complejo que acudimos a ver los aficionados, no una actividad irracional, cruel y absurda basada únicamente en el mero enfrentamiento y asunción de un riesgo.

2.- Ventajas al toro: No todo vale en el momento de enfrentarse al toro. El toro, animal sagrado y totémico, merece en su sacrificio tener la posibilidad y oportunidad de defenderse. El hombre que acabará con la vida del toro debe enfrentarse a él con honestidad. Por eso en la técnica del toreo es fundamental no restarle posibilidades de defensa al animal. Por ello se mata al toro yendo hacia él de frente y no por la espalda, sin saltar, sin taparle la cara ni la visión con la muleta. Metiéndole la espada arriba y poniendo en ese instante el torero su cuerpo al alcance de las astas del toro, salvaguardando siempre la posibilidad de éste de herir al torero.

3.- Dominar al toro: Torear es conducir al toro y someterlo a la voluntad del torero para acabar matándolo. No hay final que explique mejor el fin del toreo como sometimiento que el sacrificio del animal por parte de éste. ¿Existe mayor ejercicio de dominio? La lidia no es otra cosa que el desarrollo del proceso de dicho sometimiento. El toro sale del chiquero fiero, virgen, con las defensas e integridad física intactas. Remata en las tablas, acude a los estímulos de manera violenta. Es el torero el que en el desarrollo de su actividad tratará de conseguir dominar y conducir las embestidas del animal. Someterlo a su voluntad. Imponerse a través de la inteligencia a su violencia irracional para acabar de la forma más digna y honesta con su vida.

Debemos reivindicar y valorar las faenas bajo los criterios aquí referidos frente a los ejercicios de valor extremadamente meritorios pero no relacionados ni realizados en el desarrollo de la ejecución de un fin. El aficionado debe acudir a ver torear y exigir que el torero toree. Debemos exigir la lidia en el ejercicio del toreo. No sólo del matador sino de los banderilleros y picadores. La lidia no puede ser una sucesión de hábitos absurdos e inútiles, sino el ejercicio del desarrollo de una inteligencia fundamentada en razones, conclusiones y resolución de situaciones. Parar al toro con el capote, colocarlo en el caballo y picarlo, lidiarlo con largura, recorrido y suavidad. Iniciar las faenas con sentido y no con inercias automáticas y atragantones efectistas. Las faenas no pueden basar su mérito ni valorarse en el mero cálculo o porcentaje de la asunción suicida de un riesgo no puesto en relación con la consecución de un fin. Debemos ser capaces de diferenciar el pisar unos terrenos como consecución de un proceso de conquista de los mismos y no como la realización automática y cotidiana de un valor honesto y meritorio pero que poco tiene que ver con el objeto y fin del toreo.

Miren la faena de Ferrera a Platino en Sevilla, como su actuación es un proceso inteligente, valiente, honrado y bello de la realización de un fin. Como lidia con el capote y con la muleta para al fin quedarse quieto y someter definitivamente la violencia y brutalidad de la casta de un toro bravo a su valerosa y valiente inteligencia. Compárenlo con la actuación en ocasiones de Paco Ureña, revelación de la actual temporada, torero valiente y honrado, pero que en ocasiones atropella la razón en actuaciones de valor tan encomiable como absurdo y ausente de capacidad y voluntad lidiadora. Exijámosle que lidie, que consiga pisar los terrenos que pisa como la conquista gradual y razonada de un espacio ganado y que lo haga con la misma belleza y emoción con la que torea y ha toreado este año. Digámosle a Juan Leal que el toreo no es el ejercicio de inmolación ni la torpe exposición a la probabilidad de una cornada, sino la luminosa, bella y valerosa consecución de un fin. Pongámosle límites y sentido al valor.

Odio el 4-4-2, amo a Brian Johnson / por Juan Manuel Rodríguez



...odio que el equipo haya cedido al chantaje del establishment periodístico que dicta qué es jugar bien al fútbol y qué no lo es. Odio que no haya desmarques, que la palabra engaño haya desaparecido del diccionario blanco. Odio todas esas cosas... y echo de menos las cabalgadas, los pases al espacio, el descontrol controlado, la anarquía, el despipote, el "a mí Sabino, que los arrollo", la locura...

Odio el 4-4-2, amo a Brian Johnson

Ayer dije en Fútbol EsRadio que odio el 4-4-2 y hoy lo reitero: lo odio, odio el 4-4-2, odio el sistema que hace predecible a un equipo que precisamente ha cosechado sus mayores éxitos no siéndolo, odio ese modo de tocar, tocar y tocar, como queriendo desgastar la pelota, para no acabar yendo a ningún sitio. También odio profundamente que el Real Madrid quiera ser el Barça de Guardiola pero haciéndolo todo peor y mucho más lento, odio que el equipo haya cedido al chantaje del establishment periodístico que dicta qué es jugar bien al fútbol y qué no lo es. Odio que no haya desmarques, que la palabra engaño haya desaparecido del diccionario blanco. Odio todas esas cosas... y echo de menos las cabalgadas, los pases al espacio, el descontrol controlado, la anarquía, el despipote, el "a mí Sabino, que los arrollo", la locura...

Doy por hecho que cualquier cosa que diga o escriba será utilizada ad eternum en mi contra y que, por si eso fuera poco, será rápidamente sacada de contexto, pero, aún así, ahí va: a mí Isco me parece un futbolista sensacional, un jugador que la temporada anterior sacó de muchísimos apuros al Madrid, pero, aunque lo diga Maldini, Isco no está siempre bien. En el derbi del sábado pasado, por ejemplo, no estuvo bien y, pese a ello, se insistió en que había sido el mejor. El caso es que con cuatro jugadores en el centro del campo y con Isco como maestro de ceremonias a Benzema y, sobre todo, a Cristiano no les llega un balón en condiciones, el Real está a 10 puntos del Barça cuando aún no hemos llegado a diciembre y el equipo está en sus cifras goleadores más bajas. Culpa de todos, por supuesto, pero también de Isco.

Yo echo de menos a mi BBC. De acuerdo, sí, echo de menos a una BBC en forma, pero es que ahora mismo todo el equipo está uno o dos escalones por debajo de lo que se espera de ellos. Bale, Benzema y Cristiano conectan, se entienden, hablan el mismo idioma, que es el del desmarque, el de la explosión, el de la carrera larga, el de pillar desprevenido al equipo rival, el de llegar... y enchufarla. En su ánimo por desacreditar a Bale y por arruinar deportivamente a Benzema, el establishment periodístico ha conseguido, de paso, desnaturalizar a un Real Madrid libre y salvaje, un equipo que galopaba por Europa y que por aquellos campos que pasaba no volvía a crecer la hierba. Hoy el Real controla y mece el balón como el gondolero agita con mimo los remos al tiempo que susurra Nel blu dipinto di blu, y yo necesito AC/DC: "Me molan los rollos de una noche y quieres verme en mi salsa, sólo tienes que conectarme el nivel alto, rock and roll de alto voltaje". Odio el 4-4-2 y amo a Brian Johnson.