la suerte suprema

la suerte suprema
Pepe Bienvenida / La suerte suprema

viernes, 24 de noviembre de 2017

La puñalada zaragozana / Por Paco Mora



Los caminos de los enemigos de la Fiesta son inescrutables, como los del Señor de los Cielos. Pero el toreo es un auténtico escaparate de lo que ocurre en el país, y a no tardar quedará en evidencia la tramoya montada para darle la puñalada trapera a la Plaza de Toros de Zaragoza. Al tiempo… Y no mucho.

La puñalada zaragozana

Paco Mora
Ya lo ha dicho Benlloch en su “Pincelada” de Aplausos de esta semana. Hay una sola manera de levantar una plaza, pero muchas de cargársela. Quitarle la Plaza de Toros de Zaragoza a Simón Casas, cuando había conseguido prestigiarla, anunciando en ella lo mejor del toreo y de la ganadería brava española, ha sido un inmenso error. El presidente de la Diputación zaragozana ha metido la pierna hasta la ingle. El sabrá por qué. Porque si la causa es el socorrido “a la vieja y al bancal, lo que se les pueda sacar”, el éxito del susodicho poncio, es muy posible que muy pronto se demuestre asaz pírrico. De Casas se puede decir todo lo que se quiera, porque la opinión es libre y los lenguaraces abundantes, pero los hechos son indiscutibles y el francés tiene más que demostrado que es un buen empresario, “productor” dice él. De los pocos con categoría y visión de futuro que le quedan al espectáculo taurino.

El empresario-productor se encontró con la plaza de Pignatelli hecha una rastrojera y la ha dejado, o le han obligado a dejarla, pujante y con un evidente peso específico en el calendario taurino. Decía Santa Teresa de Ávila que en tiempos de bonanza no son convenientes las mudanzas. Pero lo ocurrido con la Plaza de Zaragoza, o es una cuestión de avaricia, en busca de mayor rendimiento a costa de lo que sea, al susodicho presidente le han engañado o es un antitaurino solapado. O las tres cosas. Vaya usted a saber…

Los caminos de los enemigos de la Fiesta son inescrutables, como los del Señor de los Cielos. Pero el toreo es un auténtico escaparate de lo que ocurre en el país, y a no tardar quedará en evidencia la tramoya montada para darle la puñalada trapera a la Plaza de Toros de Zaragoza. Al tiempo… Y no mucho.