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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

jueves, 11 de enero de 2018

El verdadero desprecio del "A16" es para Atlético y Valencia / por Juan Manuel Rodríguez



La entrevista concedida por el marisabidillo Xavi Hernández al petulante Diego Torres en El País trasluce esa madriditis a la que me refería ahora. Para Xavi, como para la monja independentista Caram, el bien absoluto existe y es el fútbol del Barça. El Paraíso está en La Masía y Guardiola es su profeta. 

El verdadero desprecio del "A16" es para Atlético y Valencia

En Barcelona pareciera que sólo existe el Real Madrid. En Madrid no es así, en Madrid existen el Bayern, el City, el United, el PSG... y el Barcelona, pero en Barcelona sólo existe el Real Madrid. Y, con el Real Madrid a 16 puntos en la Liga, sólo se habla en la prensa deportiva catalana del famoso A16, como si la Liga fuera sólo un mano a mano entre el Barcelona y el Real Madrid. Para el Barça tener a 16 puntos al Madrid ya es un título mientras que para el Madrid tener a 16 puntos al Barça no significa nada si no se acaba ganando la Liga. El "A16" es, en el fondo y también en la forma, un modo de despreciar a los equipos que, matemáticamente hablando, tienen ahora mismo más posibilidades de arrebatarle la Liga al Barça, que indiscutiblemente es el gran favorito. El "A16" es un desprecio al Atlético de Madrid, que está A9, y es un soberano ninguneo al Valencia, que está A11. El A"16" es un "los demás no contáis para mí", el único que cuenta es el que está A16.

Y, al final, si nos damos cuenta, esa obsesión empapa todas y cada una de las actividades del Barça. Históricamente ha sido así. Para obviar el hecho de que el Real Madrid tiene 12 Copas de Europa, desde Barcelona se distingue entre Copas de Europa y Champions, cuando en realidad son lo mismo. Se desprestigian las Copas de Europa anteriores al modelo Champions, que eran aquellas en las que sólo participaban los campeones de Liga, porque como el Barça no ganó ninguna no existen en el ideario culé. Y cuando el Real Madrid tiene también más Copas de Europa modelo Champions que el Barça, entonces se recurre a la suerte que el Madrid tiene en los sorteos. Y cuando el Madrid tiene mala suerte en los sorteos, entonces son los arbitrajes. Y cuando el Madrid tiene mala suerte con los sorteos y el árbitro le perjudica, entonces es la flor. Y cuando no es ninguna de esas cosas, el Barça se inventa que el fútbol empezó cuando Cruyff llegó al banquillo. Y cuando resulta que el Real Madrid acumula más Copas de Europa que el Barça en el último cuarto de siglo, entonces hay que contar desde que Messi llegó al Barça. Y cuando Cristiano consigue ganar tres Balones de Oro en los últimos cuatro años, entonces es que el Balón de Oro está amañado... Y así podríamos estar hasta el final de los tiempos: excusas, excusas y más excusas.

La entrevista concedida por el marisabidillo Xavi Hernández al petulante Diego Torres en El País trasluce esa madriditis a la que me refería ahora. Para Xavi, como para la monja independentista Caram, el bien absoluto existe y es el fútbol del Barça. El Paraíso está en La Masía y Guardiola es su profeta. Del mismo modo que el Barça mira por encima del hombro al Atleti, que está a 9 puntos, y al Valencia, que está a 11, Xavi desprecia al Real Madrid... y sin embargo está condenado de por vida a referirse permanentemente a él. Cuando estaba Mourinho porque Mourinho iba a acabar con la paz del fútbol español, cuando coincidió con Xabi Alonso en la selección porque Alonso sobraba en aquel equipo; hoy es Casemiro el que no se entera y Busquets el que todo lo sabe, y es Messi el que representa el fútbol bueno mientras que Isco es el fútbol bonito. Vamos, la versión de 2018 de los "atletas" de Guardiola.


Hay gente a la que aprecio sinceramente y cuyo criterio profesional respeto que me dice que leer las reflexiones de Xavi es una delicia. Aprecio y respeto... pero no comparto. Una delicia es, por ejemplo, leer a Robert Louis Stevenson, con quien estoy ahora (Mondadori, Grandes Clásicos) y a quien recomiendo encarecidamente. Xavi hernández, sin embargo, me parece que fue un futbolista extraordinario y que es un personaje despreciable. Tan despreciable como para decir que Qatar no es una democracia pero que los cataríes que él conoce son felices. Siniestro. Decía Jean Paul Sartre que el infierno son los otros. El infierno de Xavi es el Real Madrid, su penitencia tener que referirse continuamente a él y su condena ir siempre a rebufo del mejor club deportivo de la historia.